Una placa para los 38 hospitales de peregrinos de Burgos

G.Arce
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Los Amigos del Camino plantean un nuevo recorrido histórico que visualice y mejore la señalización de la Ruta a su paso por la ciudad y que a la misma se sume el centro deinterpretación jacobeo, como una realidad en el centro antes del Año Santo

Una placa para los 38 hospitales de peregrinos de Burgos - Foto: Luis López Araico

En menos de 14 meses, más en concreto, el 31 de diciembre de 2020, se abrirá la Puerta Santa de la Catedral de Santiago de Compostela iniciando el tercer año jubilar del presente siglo, un acontecimiento religioso, cultural, turístico y económico de primera magnitud que espera mover más de 370.000 peregrinos, casi un 40% más con respecto al último año (2010) en el que el día del Apóstol Santiago coincidió en domingo. La celebración cobra especial significación en Burgos capital, pues coincide y se solapa con el año jubilar convocado con motivo del VIIICentenario de la Catedral, Patrimonio de la Humanidad como la Ruta Jacobea en que que está enclavada.
El Año Santo llega en un momento en el que el número de peregrinos en el Camino Francés desciende, especialmente los nacionales. El 82% de los que llegan a Burgos son extranjeros (italianos, coreanos, alemanes, franceses, estadounidenses, canadienses y así hasta sumar 180 nacionalidades). Si Santiago de Compostela recibe cada vez a más caminantes y romperá estadísticas en 2021 es por el empuje (y la competencia) de los otros Caminos que no pasan por Burgos:el de laPlata, el del Norte, el de Liébana, el Vasco del Interior... Recordemos que la indulgencia plenaria se consigue andando los últimos 100 kilómetros o en bicicleta los 200 últimos.
A falta de que finalice el año, en el albergue municipal de Fernán González, gestionado por la Asociación de Amigos del Camino, estiman que estarán en torno a las 28.000 pernoctaciones [se pagan 5 euros por noche], un 4% menos que en el año anterior y lejos de las 30.000 que se alcanzaron hace dos años. Hay más albergues, más oferta hotelera en la ciudad y, por extensión, muchos más motivos para recorrer esta ruta milenaria que el meramente espiritual, pero el descenso es significativo.
En este contexto se están dando los primeros pasos para organizar la cita de 2021, que esperan que se convierta en un «revulsivo».
De entrada, la Xunta de Galicia  lleva muy adelantado un programa de actos vinculado al 2021 y -a diferencia de Castilla y León- la movilización de colectivos y entidades jacobeas es ya una realidad.
La Junta ya está procediendo a colocar a lo largo de la ruta declara Bien de Interés Cultural (BIC)la señalítica aprobada por el Consejo Jacobeo. Acaba de anunciar -no sin polémica- una nueva edición de Las Edades del Hombre repartida entre Burgos, Carrión de los Condes y Sahagún de Campos.
En la Diputación se ha hablado esta semana, a petición del PSOE,  de ubicar subsedes de Las Edades en municipios de la provincia de tradición jacobea como Belorado o Castrojeriz.
En un ámbito más local, la Fundación VIII Centenario de la Catedral, por su parte, ha constituido una mesa de trabajo para potenciar ambas celebraciones y la Asociación de Amigos se ha citado para el próximo mes de marzo con el objeto de crear su propio grupo de trabajo que diseñe un proyecto cultural con todos los actos en Burgos y provincia que jalonarán los 12 meses de 2021, «generando sinergias con todas las administraciones e instituciones implicadas».
A la espera de lo que se decida entonces, las principales inquietudes de este colectivo de 600 personas pasan por adecentar y dignificar el Camino de Santiago a su paso por el entramado urbano, desde la iglesia Real y Antigua de Gamonal hasta el Hospital del Rey.
En ese recorrido, explica el presidente de los Amigos del Camino,  Jesús Aguirre, hay más de 60 monumentos vinculados a la Ruta y que se ubican en un radio de 100 metros en torno al trazado, desde la iglesia de San Lesmes a la Judería o restos arqueológicos de templos como los de San Román, San Martín o el de Viejarrúa. Entre los monumentos destacados estarían los 38 antiguos hospitales de peregrinos, cuya ubicación (la mayoría ha desaparecido) pasa en muchos casos desapercibida para el caminante y el vecino de la ciudad. Este colectivo propone visualizarlos con una placa informativa, que sirva a su vez para remarcar el trazado jacobeo. «El Camino es la auténtica columna vertebral del viejo Burgos».
Hay mejoras evidentes en los tramos de La Ventilla y Capiscol, pero consideran «vergonzoso» el estado del pueblo antiguo de Gamonal. «Choca visualmente que haya vallas publicitarias de varios metros de altura frente a la Real y Antigua, o el estado (basuras, pintadas, etc.) del entorno del arco de Fernán González». También urgen renovar el empedrado del último tramo de la calle Fernán González:«Hay que homogeneizar el pavimento de esa calle por estética y accesibilidad».
En su objetivo de defender y promover el Camino, los Amigos insisten en la necesidad de que la ciudad cuente con un centro de interpretación en el que se recoja la historia, las etapas en la provincia, el patrimonio histórico-artístico, los santos burgaleses, la literatura, la pintura y todo lo que rodea a la  Ruta. Esta oferta, añade Aguirre, debe ubicarse preferentemente en el centro histórico, aunque no apuntan el inmueble en el que puede estar. «Es importante que la gente conozca el Camino y su importancia histórica, económica y cultural a lo largo de los siglos. Tenemos un centro de interpretación de Atapuerca y nada de la Ruta Jacobea».