«Nosotros no hubiéramos parado la obra del bulevar»

J.M.
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Entrevista a Ángel Martín, candidato de Vox Burgos a la Alcaldía de la capital. Si alguien quiere negociar con esta formación para la investidura tendrá que hablar de familia y despoblación

«Nosotros no hubiéramos parado la obra del bulevar» - Foto: Alberto Rodrigo

Granadino de nacimiento, de niño se marchó a vivir a Francia. Desarrolló su actividad profesional en el Ejército (ahora está retirado) y a finales de los 80, en los años más duros de ETA, estuvo destinado en Irún. Experiencia que le marcó. Conoció Burgos hace ya 20 años y decidió que aquí haría su vida.
¿Por qué es necesario VOX en el Ayuntamiento?
Porque hay que darle un giro a la política que se está haciendo en el Ayuntamiento. La ciudad, como nos dicen los sectores con los que nos estamos reuniendo, está paralizada desde hace 8 años.
¿Qué proponen para acabar con esa parálisis?
Tenemos un tejido industrial muy importante, pero está estancado y queremos atraer inversión y talento. En este caso, con ayudas a graduados porque si inician aquí su trayectoria laboral es posible que continúen. También queremos trabajar con las dos universidades para atraer estudiantes de fuera y en el ámbito cultural queremos al menos un evento lúdico importante de relevancia nacional e internacional como tiene Aranda.
La apuesta por las familias es uno de sus ejes de su programa. ¿Qué propuestas tienen para ellas?
Queremos crear una Concejalía de Familia, que sea transversal y esté en todas las comisiones. Y también implementar medidas fiscales como ayudas a la escolarización de niños de 0 a 3 años.
Si son decisivos tras las elecciones, ¿qué condiciones van a poner en una investidura?
Esperamos ser la primera fuerza, pero nuestra principal preocupación es el envejecimiento de la población y ahí estarán nuestras propuestas de negociación. Tenemos una ciudad que en 2030 va a tener más de 100.000 personas con más de 65 años y si no crecemos y atraemos población estamos abocados a ser una ciudad de la tercera edad.
Les molesta que les digan que son de ultraderecha. ¿Dónde se ubican exactamente?
No es que nos moleste, es que es falso. En un partido de ultraderecha, por lo que conocemos, hay violentos. En nuestros eventos hay familias y jóvenes. En el cierre de campaña en Colón nos juntamos más de 20.000 personas y no había ni un solo papel en el suelo. Calificar a 2,7 millones de españoles de ultraderecha es absolutamente irreal. Es lo que utiliza la izquierda para demonizarnos y movilizar a su gente diciendo que viene el fascismo, el nacismo.
Les molesta esa etiqueta, pero a Podemos ustedes les ponen la de izquierda radical...
Les llamamos así porque las ideas que propugnan están el extremo. Pero tampoco lo usamos mucho. Yo hablo aquí de Podemos y no digo que Salinero sea radical. Sí lo hago con Antea Izquierdo porque Imagina tiene algunos rasgos verdaderamente radicales. Los anticapitalistas van  a nuestros actos y nos tiran huevos e insultan... Pues no diremos que son moderados.
¿Qué piensa cuando Ortega Smith dice que las mujeres tienen derecho a cortarse las uñas pero no a abortar?
Estamos de acuerdo en que las mujeres tienen derecho a disponer de su cuerpo. Pero lo que dice Ortega Smith es que se habla de otra vida. Ya no es su cuerpo si no el de otra persona, el no nacido.
¿Y cuando propone que la fiesta del Orgullo Gay se lleve a la Casa de Campo?
Si fuera un desfile o una fiesta de personas que quieren reivindicar su condición sexual, que no sé por qué lo quieren hacer, no pasaría nada. El problema es en lo que deriva. Vemos muchos desmanes y creo que por ahí va el sentido de sus declaraciones. Que se hagan delante de niños actuaciones de sexo casi explícito...
¿Que dos hombres o dos mujeres se den un beso?
No hablo de eso porque eso lo vemos cualquier día y en cualquier calle. Hablamos de personas casi desnudas que están haciendo casi ostentación del acto sexual.
¿Está a favor de que se empleen fondos públicos para que las familias recuperen los restos de personas fusiladas en la Guerra Civil o en la dictadura?
La recuperación de los cuerpos que estén fuera de un lugar santo de enterramiento, la debería hacer el Estado y asumir el coste. Otra cosa es subvencionar a asociaciones que no tienen esta finalidad y lo utilizan de forma política.
Su propuesta estrella es una actuación en la plaza España y en la avenida de la Paz. ¿Qué quieren hacer allí?
Hay que hacer un Mercado Norte nuevo que dinamice la zona y en el que se compatibilice el comercio tradicionalcon una oferta lúdica y gastronómica. Y al mismo tiempo reurbanizar la plaza para darle una estética nueva ya que la actual está anticuada. Lo mismo con la avenida de la Paz. Hay que darle un aspecto atractivo para que el comercio se instale y haya ese bullicio que queremos. En el futuro hablaremos de la avenida del Cid, de la calle Madrid y en esta legislatura queremos también que se actúe en la calle Vitoria, que es  un carretera nacional, con farolas de 5 metros, con 7 tipos de baldosas porque está todo hecho parches... Los comerciantes y los vecino quieren esas inversiones.
¿Ustedes hubieran parado la obra del bulevar?
No la habríamos parado. Por una sencilla razón: la sociedad de Gamonal pedía la mejora. Vamos a dejarlo en que la actuación del alcalde era mejorable. Tenía que haber acudido a las obras y reunirse con las personas que estaban protestando allí, que eran una pequeña minoría. Tenía que haber establecido allí mismo una mesa de diálogo con los verdaderos representantes de la sociedad de Gamonal: asociaciones de comercio, de barrio... Los que estaban allí protestando, ¿a quién representaban? ¿quién los había elegido? Tú te tienes que plantar allí y dejar las cosas claras ante los medios. Se perdió una oportunidad importante.
Al principio eran pocos los que protestaban pero luego eran muchos.
No eran tantos. Creo que fueron 2.000 o 3.000 cuando más gente hubo y protestaban fundamentalmente por el aparcamiento subterráneo. Y eso es otra cuestión, porque yo no lo haría. Hay zonas como la plaza San Bruno, donde se ha desaprovechado la oportunidad de hacerlo, o Lavaderos, donde se podía haber realizado en altura.