Las horas extras bajan a niveles de 2013 en la Comunidad

SPC
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CCOO y UGT denuncian que la obligación legal no se está cumpliendo en la mayor parte de las empresas y se están ocultando los horarios reales de los trabajadores para no pagar

Las horas extras bajan a niveles de 2013 en la Comunidad

La entrada en vigor el pasado 12 de mayo de la obligación por parte de las empresas de mantener un control horario de sus empleados, bajo pena de sanciones, está teniendo su reflejo en las horas extras que efectúan los trabajadores, que descendieron en el tercer trimestre del año a niveles de 2013, cuando aún coleaba la crisis económica.

Los asalariados de la Comunidad efectuaron un total de 285.100 horas extras semanales entre julio y septiembre de este año, lo que supuso un descenso del 17,4 por ciento, respecto a las contabilizadas en el mismo periodo de 2018, es decir, 60.100 menos, según los datos de la Encuesta de Población Activa (EPA), facilitados a Ical, por el Instituto Nacional de Estadística (INE) . Es preciso remontarse a 2013 para encontrar un dato tan bajo de horas extras en la Comunidad en un tercer trimestre, cuando se efectuaron 285.400, en un ejercicio en el que aún coleaba la peor recesión económica que se recuerda.

Las horas extras semanales de los trabajadores de la Comunidad, han ido en claro retroceso desde el arranque del año, ya que si en entre enero y marzo se contabilizaron 341.900; el segundo trimestre, cuando se inició la nueva medida legal laboral descendieron hasta las 312.300; para desplomarse a las 285.100 en el tercer trimestre de este año, el último analizado.

La cifra media del tercer trimestre de 2019 es muy inferior a la media registrada el año pasado de horas extras semanales, que se situó en las 389.200, de las que 150.100 no fueron remuneradas, es decir, algo menos de la mitad.

Las cifras de horas extras del tercer trimestre, sin muestra suficiente para distinguir entre horas pagadas y no abonadas, según aseguraron fuentes del INE, revela una realidad numérica que no despeja si se ha cumplido el objetivo de esta medida de control efectivo de las jornadas para evitar el abuso laboral y permitir un ingreso efectivo a la Seguridad Social de todas las horas ocupadas, para mejorar los ingresos del sistema y cumplir la legalidad.

En este sentido, los secretarios de Acción Sindical y Negociación Colectiva de CCOO y de Política Sindical, Industrial y Empleo de UGT, Fernando Fraile y Raúl Santa Eufemia, respectivamente, coincidieron en que el control horario no se está cumpliendo en la mayor parte de las empresas de la Comunidad de forma efectiva, no se están implantando sistemas objetivos y se está obligando a los trabajadores a firmar horarios que no son los reales para no pagar.

En este sentido, exigieron a la Inspección de Trabajo que empiece a sancionar de inmediato a las empresas que no cumplan con la legislación vigente, porque el objetivo es el cumplimiento de la legalidad, para elevar los ingresos sociales y acabar con jornadas interminables, que entre otros males, vienen acompañadas de una mayor siniestralidad.

Raúl Santa Eufemia destacó que el descenso de horas extras se produjo porque muchas empresas analizaron el valor real que tendrían que abonar por el trabajo de sus empleados y redujeron el porcentaje de jornada del contrato a algunos mientras que a otros les obligaron a firmar unas jornadas falsas. “Un gran número de empresarios están haciendo firmar hojas con horarios que en realidad no se están haciendo. Se marca el registro horario, pero no es el real”, dijo.

Fernando Fraile aseguró que no hay sistemas en todas las empresas y “en muchas utilizan un sistema manipulable y se manipula incluso desde el origen obligando a los trabajadores a firmar horarios que no les corresponden”.

Santa Eufemia constató que el Ejecutivo dejó en mano de la negociación colectiva la forma de ordenar el control horario y lo cierto es que “un altísimo porcentaje” de empresa carece de un registro real, “emplea hojas de ‘Excel’ que rellena el empleado o ha instalado máquinas sin programa ni cable”.

En este sentido, Fernando Fraile insistió en que la realidad es que en la negociación colectiva “los empresarios se están negando a regular un sistema objetivo y fiables y accesible, que garantice la jornada de los trabajadores, y si hay excesos que se puedan computar y abonar de la manera que proceda”. “Se están negando”, dijo, para exigir la derogación de la reforma laboral, para que retorne el equlibrio a las negociaciones.

Tanto Santa Eufemia como Fraile exigieron a la Inspección de Trabajo que se deje de “paños calientes” con requerimientos y recomendaciones y empiece a sancionar, porque el reto es que se pague la totalidad de las horas a los trabajadores. “Son precisas inspecciones mañana, tarde y noche, que se monitoricen los polígonos y que se verifique que el registro sea el real”, dijo el dirigente de UGT.

Fraile aseveró que “ya ha habido un tiempo prudencial desde el 12 de mayo para que las empresas contasen con un sistema de control, y por tanto la Inspección de Trabajo debe tomar las medidas que correspondan y aplicar la ley con todas las consecuencias e intensidad que se requiere”.

Asimismo, los dos sindicalistas animaron a los trabajadores a denunciar y poner en conocimiento de los sindicatos situaciones de abuso. Fraile advirtió, en este sentido, que los trabajadores que firman horarios falsos pueden sufrir consecuencias, ya que si tienen un accidente trabajando y en el control no aparece como hora laborable puede tener después “dificultades” en el reconocimiento de sus derechos.

“Hay que acabar con esas jornadas interminables, esos descansos inexistente, y garantizar lo legalmente establecido, el objetivo es que se cumpla con la legislación laboral; se debe garantizar la conciliación de la vida familiar y labora y frenar la siniestralidad que se está disparando por la precarización de los trabajos”, resumieron

 



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