XXX años de descenso por el Arlanza

Marta G. Cuéllar
-

La escasez de agua en relación a otras ediciones supuso un mayor esfuerzo para los 250 participantes que se acercaron desde diferentes comunidades autónomas

XXX años de descenso por el Arlanza - Foto: F2 Estudio Rebeca Ruiz

Un año más, el Centro de Iniciativas Turísticas de Covarrubias ha organizado otra edición del Descenso de Arlanza. El buen tiempo y la publicidad del evento a través de las redes sociales hizo que esta 30 edición aumentase el número de participantes, llegando a las 250. «El martes a última hora tuvimos que ampliar y abrir 50 plazas más, pero no pudimos incrementar más el número de plazas porque el seguro nos cubría hasta ahí y porque si no se descontrolaba todo. El tener que conseguir canoas y todo con tan poco tiempo era muy complicado», señalaba Joaquín Serna, presidente del CIT. 
La jornada dio el pistoletazo de salida a las 11.30 de la mañana, tras la recogida de dorsales en la Villa Rachela, cuando los participantes se echaron al agua a la altura del Torcón, en el término municipal de Hortigüela. Delante de ellos les esperaba un recorrido de 14 kilómetros por el Arlanza que, pese al reciente invierno, sufría una escasez de agua respecto a años anteriores y exigió un mayor esfuerzo en los remansos a los participantes. 
A 800 metros de la salida, los piragüistas se encontraron con la presa del Monasterio del Arlanza, una de las dos que tiene el recorrido. Debajo de la Ruta de San Pelayo, se encuentra el paraje del Pie Lago Negro, con algún que otro rápido que aumentó la adrenalina de los participantes. Los meandros deslizaron a los deportistas desde el puente de al Viña hasta Fuente Azul, para posteriormente pasar por Fuente Tubilla, las Peñas del Tuero, Retuerta, las Cuevas Rojas y Valdetorre, disfrutando de un paisaje privilegiado, que fue testigo de la historia más profunda de Castilla. Finalmente, y aunque alguno de los más aficionados necesitasen un poco de ayuda para tirarse en las presas, todos los participantes pudieron llegar hasta el Pielago, la playa del Covarrubias y meta del descenso. 
Pese a no tener carácter competitivo, Covarrubias quiso entregar a los primeros en cruzar la meta un pequeño obsequio con forma de trofeo, en el que se puede distinguir la torre de Doña Urraca y que ha sido realizado por los ceramistas de la propia villa. 
 Juan Carlos Álvarez, participante de Almazán en K1, fue en primero en finalizar el recorrido, empleando 1 hora y 50 minutos para deslizarse por los 14 kilómetros que lo componían. Los premiados en K2 fueron Mauricio y Carlos Martín, padre e hijo de Valladolid. Patricia Álvarez, de Tordómar, fue la primera en K1 femenino y el K2 mixto fue para María Luisa Díaz y Rubén Magdalena, madre e hijo de Quintanilla del Agua. Finalmente, como premios especiales, Carlos Pajuelo y José Luis Alonso se hicieron con el primer puesto local, siendo de Covarrubias y Retuerta, mientras que José Luis Esteban, de Aranda, se llevo el premio al primer jubilado en cruzar la meta. Una vez más, el Arlanza ha vuelto a embelesar a aquellos que decidieron descender sus aguas.