Blasgon lidera un proyecto para reutilizar aerogeneradores

I.M.L.
-

En la iniciativa, con financiación europea, participan otros cuatro colectivos a nivel nacional y ofrece una alternativa para reciclar las palas de los molinos, con las que hasta ahora no se sabía qué hacer

Blasgon lidera un proyecto para reutilizar aerogeneradores

Dentro de la tendencia actual a promover una economía circular, en la que se puedan utilizar residuos de unos procesos para realizar otros, la innovación empresarial sigue trabajando para encontrar respuestas a algunas lagunas que, hasta ahora, no tenían solución. Es el caso de las palas de los aerogeneradores que, una vez que completan su vida útil, la única salida actual es su almacenaje.

De forma casi casual, el director técnico de la empresa ribereña Blasgon tenía una idea para solucionar este callejón sin salida. "Un día, cuando acudía a una reunión, confundí la sala en la que estábamos citados y entré en una en la que estaban hablando de parques eólicos. Entre las preguntas que se plantearon, me llamó la atención que sus gestores no sabían que hacer con los elementos de los molinos cuando no se pueden usar más, y eso me dio qué pensar", recuerda Jorge de Blas.

A partir de ese momento, se formaba un grupo de colectivos en el que, además de esta empresa de ingeniería civil, está otra constructora zamorana, San Gregorio, y las entidades ICCL, Incosa y Cartif. Juntas elaboraron un proyecto para presentarlo a las convocatorias de ayudas de los fondos europeos y llevan un año y medio trabajando, dentro del plazo de tres que tienen para completar este proyecto demostrativo, que cuenta con un presupuesto que ronda los 1,5 millones de euros financiados en un 60% por la UE, y obtener resultados empíricos.

El objetivo del proyecto, que se bautizaba como LIFE REFIBRE, es promover la gestión integrada de los residuos plásticos reforzados con fibra de vidrio que conforman las palas de aerogereneradores una vez finalizada su vida útil, promoviendo la reciclabilidad completa y de alta calidad de su compuesto mayoritario, la fibra de vidrio, que supone el 64% total del peso, favoreciendo la recuperación de estos residuos en pro de una reducción de su presencia en vertederos y dotándoles de un segundo ciclo de vida para una aplicación de alto valor añadido: su incorporación a aglomerado asfáltico.

Las primeras acciones prácticas se llevaban a cabo en las instalaciones ribereña de Blasgon, donde se conseguía modificar una máquina para procesar las palas de los aerogeneradores. "No solo teníamos que triturar el material sino encontrar el tamaño más adecuado para, por un lado, poder cribar y separar los materiales de los que están compuestas y extraer la fibra de vidrio, y por otro lado, que fuese el idóneo para después realizar la mezcla con el aglomerado para su posterior uso", aclara De Blas.

El siguiente paso era la incorporación de este residuo de fibra de vidrio al asfalto para que se pueda utilizar en las infraestructuras civiles y de carreteras. "Se han hecho distintas mezclas, con porcentajes diversos, para comprobar cuál o cuáles son las más idóneas a la hora de echarlo en la carretera", explica el director técnico de Blasgon, apostillando que esta labor ha corrido a cargo de San Gregorio que, una vez que tenía las distintas proporciones, ha asfaltado un tramo de 1.500 metros de la carretera ZA-705, que es la vía que conecta la ciudad zamorana de Toro con la autovía A-11, realizando distintas secciones con las diferentes mezclas de aglomerado asfáltico y fibra de vidrio reutilizada.

Este asfaltado de prueba se realizaba el pasado mes de septiembre y, ahora, resta analizar cómo se comporta este material a la intemperie y con el continuo tránsito de vehículos. Si pasase el examen, se podría empezar a generalizar su uso y, de paso, dar una solución a la acumulación de materiales de los aerogeneradores que, hasta ahora, se acumulan en vertederos.