Lumen: de la caverna a la luz

R. PÉREZ BARREDO
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El sello editorial, que cumple sesenta años siendo una referencia absoluta, tiene un origen un tanto siniestro: fue fundado en Burgos en los años 30 por Juan Tusquets, sacerdote antimasónico y antisemita

Lumen: de la caverna a la luz

No podrá ocultar ni solapar la importancia que ha tenido, y sigue teniendo, el sello editorial Lumen, que está cumpliendo sesenta espléndidos años, pero su origen es bien oscuro y siniestro. Este hay que encontrarlo en el Burgos de la Guerra Civil. Su muñidor fue Juan Tusquets, sacerdote antisemita y antimasón, autor de listas negras que hicieron temblar en aquellos años, y en los posteriores, a miles de personas. Comenzó publicando artículos de prensa incendiarios en los años 30. Escribe el gran hispanista Paul Preston en su estudio Una contribución catalana al mito del contubernio judeomasónico-bolchevique: "Tan grande fue el impacto de sus escritos que a finales de 1933 Tusquets fue invitado por la Asociación Antimasónica Internacional a visitar el campo de concentración de Dachau, establecido hacía poco tiempo. Tusquets comentó que ‘ellos lo hicieron para enseñarnos lo que teníamos que hacer en España’. Dachau se estableció como un campo de concentración para los diferentes grupos que los nazis querían poner en cuarentena: prisioneros políticos (comunistas, socialistas, liberales, católicos y monárquicos opuestos al régimen) y aquellos que el régimen nacionalsocialista definía como antisociales o de conducta desviada (homosexuales, gitanos, o vagabundos)".
En 1932 publicó el libro Orígenes de la revolución española, obra en la que acusaba a la República de ser una dictadura judeomasónica. "Tusquets llegó a tener una gran influencia sobre la derecha española en general y, en concreto, sobre el general Franco, que devoraba sus diatribas antimasónicas y antisemitas de forma entusiástica", recoge Preston. Tusquets se afincó en Burgos en plena contienda. "Muy popular en los círculos militares como el principal oponente español de la masonería, Tusquets estaba seguro de recibir un caluroso recibimiento. El hecho de que tanto Mola como Franco -cuyo odio a la masonería llegaba a la paranoia- fueran conocidos por ser lectores entusiastas de Tusquets aseguraba que este lograse promocionarse dentro de la clase dirigente franquista", explica Preston.
En efecto, se relacionó estrechamente con los dos generales golpistas. Tan es así, que se convirtió en preceptor de la hija de Franco. Ambos, en cualquier caso, le ayudaron a poner en marcha el sello editorial que más tarde acabaría convirtiéndose en Lumen. Se llamó en origen Ediciones Antisectarias, cuya primera obra, profundamente antisemita, se tituló Masones y pacifistas. Le siguieron otras como La francmasonería, crimen de lesa patria o Masonería y separatismo.  Todos esos títulos se vendieron como churros.
Describía la masonería "como un cáncer en el cuerpo y un veneno en las venas de la nación. Afirmaba que entre los instrumentos de la masonería estaban el nudismo, el esperanto y el vegetarianismo, acusaciones que llevarían a la persecución policial de quienes practicaban estas actividades tan inofensivas. En Masonería y separatismo (...) culpaba a la masonería de la pérdida del imperio español y del nacimiento de los nacionalismos catalán y vasco", recoge Preston en su estudio. Masones y pacifistas es, en opinión del hispanista británico, "el panfleto más virulentamente antisemita de Tusquets. Culpaba de la guerra civil a las maquinaciones judías: ‘La pretensión de multiplicar en España los templos masónicos y de convertirla en sierva del Judaísmo ha incendiado los más bellos altares de España y ha destruido iglesias milenarias’; ‘El demonio y la Francmasonería están animados por idéntico propósito: destruir la civilización cristiana, edificar sobre sus ruinas el templo materialista y despótico del Judaísmo’".
cambio de rumbo. Al concluir la contienda civil Tusquets regresó a Barcelona, donde pocos años después cambió el nombre de la editorial por el de Lumen. Ejerció como pedagogo de la Universidad de Barcelona. Posteriormente se la vendió a su hermano Magín, quien a su vez se la entregó como regalo a su hija Esther, en buena hora, que fue la que cambió radicalmente el rumbo y la filosofía del sello editorial hasta convertirlo en uno de los más importantes y referenciales de la historia contemporánea española. Miguel Delibes, Camilo José Cela, Ana María Matute, Umberto Eco, Susan Sontang, Juan Marsé, Jaime Gil de Biedma, Pablo Neruda, Rafael Alberti o Quino y su Mafalda han sido algunos de sus autores estrella.