Sin público en la apertura de las piscinas de Aranda

A. DEL CAMPO
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El mal tiempo y el posible temor al coronavirus frenan la entrada de usuarios en las instalaciones de Acapulco

La zona verde de las piscinas está dividida en parcelas de 4 metros para cada usuario. - Foto: A. del Campo

Aranda de Duero abrió este miércoles las piscinas de Acapulco en una jornada en la que prácticamente nadie se acercó a ellas. Los trabajadores de las instalaciones deportivas declaraban que por la mañana "solo dos personas" se habían pasado, mientras que a las 18.00 horas no había ningún usuario.

Esa imagen de soledad contrasta con las habituales en las aperturas de otros años, cuando el público llena las piscinas ansioso por comenzar el verano. Sin embargo, ayer no se repitió esa antigua normalidad. La climatología, con tormentas por la mañana y bochorno por la tarde, junto al temor que genera el coronavirus, no ayudaron a que los aficionados a la toalla y a estar a remojo se lanzaran al agua.

Para lo que sí sirvió la jornada de este miércoles es para comprobar que las instalaciones de Acapulco se han preparado para garantizar las seguridad. El gel hidroalcohólico está presente en diferentes puntos, en zonas como los accesos o el bar se han colocado tiras en el suelo para marcar la distancia social y la zona verde se ha delimitado en parcelas de cuatro metros para cada usuario. Además, como informa el concejal de Deportes, Carlos Fernández, el aforo se ha limitado de las 1.300 personas (el habitual) a las 1.000.

Por su parte, en las piscinas de La Calabaza el aforo se ha reducido de los 3.000 usuarios a los 1.000. Estas segundas instalaciones se abrirán, avanza el edil, durante este fin de semana. Ambas piscinas estarán abiertas de 11.00 a 20.00 horas en junio y agosto y de 11.00 a 20.30 horas en julio.