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"No se puede hablar de pensiones sin tenernos en cuenta"

G. ARCE
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Esta joven burgalesa es la impulsora de una plataforma que busca dar voz a los jóvenes y visualizar sus problemas e inquietudes vitales, económicas, laborales y profesionales ante los representantes políticos y sociales, las empresas y la sociedad

Elsa Arnaiz Chico. - Foto: Juan Lázaro

Nació hace 23 años en Burgos, cursó Bachillerato Internacional en el instituto López de Mendoza y un doble grado de Derecho y Relaciones Internacionales en el Instituto de Empresa (IE University) de Madrid. Cuando todo iba sobre ruedas llegó la pandemia y se cancelaron las prácticas por las que tanto había luchado. Le dio una vuelta a su situación y se decidió por estudiar Big Data, un máster que terminará en julio y que ahora compagina con la presidencia y dirección general de Talento para el Futuro, una plataforma que reúne a jóvenes de entre 15 y 34 años que, como ella, quieren ser protagonistas en la sociedad en la que les ha tocado vivir. Su cara les sonará, pues está presente en las marquesinas publicitarias de buena parte de las ciudades españolas -también en Burgos- protagonizando una campaña de la Fundación Ayuda contra la Drogadicción (FAD).

¿Cómo se metió en este proyecto? 

Conocí al impulsor de Talento para el Futuro, Fernando Carruesco, hace un año y por una videoconferencia a través de Zoom. Lo que empezó como un hobbie, ahora es mi principal ocupación, aparte de mis estudios.

¿Qué es Talento para el Futuro? 

Es una organización que nace del análisis de la política y la juventud en España. Nos hemos dado cuenta de dos cosas: que las instituciones nos están fallando a los jóvenes porque no nos tienen en cuenta y, por otra parte, que los jóvenes no estamos agotando todas las vías de participación. Usamos las redes sociales y votamos (aunque menos que los adultos) pero nos falta tener más incidencia, más impacto social, y lo estamos buscando a través de un lobby. Así, creamos la asociación en marzo de 2020, justo cuando se decretó el estado de alarma, e intentamos juntar los esfuerzos de todas las organizaciones juveniles con objetivos similares a los nuestros. 

¿Y cuántos son hoy? 

La plataforma reúne a jóvenes de entre 15 y 34 años. Somos 2.000 que se suman a los que participan en las más de 80 organizaciones que se han integrado en nuestro proyecto, que son cerca de un millón. Con nosotros están desde la Asociación Creativa de Canarias hasta la FAD. La idea es reunir a todo tipo de organizaciones para que seamos lo más inclusivos y diversos posibles.

Las preocupaciones de un joven hoy son múltiples. ¿Por dónde han empezado? 

Estamos abiertos a todos porque consideramos que la juventud es transversal en todos los ámbitos de la sociedad y de la política. Nacemos para trasladar la voz de los jóvenes a la toma de decisiones. No queremos que se nos consulte de vez en cuando sino que realmente seamos claves en la toma de decisiones. No podemos estar hablando de la reforma de las pensiones sin tener en cuenta a las generaciones que van a tener que sostenerlas. Una de las razones por las cuales es tan importante conectar con la juventud y escucharla es para que no siga creciendo la desafección política que estamos viendo entre nosotros en los últimos años. Los políticos no saben cómo conectar con la juventud y con plataformas como la nuestra les damos una oportunidad y evitamos así que los jóvenes sean uno de los colectivos que menos vota.

¿Cómo se están centrando? 

Hemos creado 19 temáticas que se enmarcan en cuatro ejes: democracia, sostenibilidad, estado del bienestar y empleo y educación. En torno a estos ejes se han creado comunidades temáticas a través de sesiones de trabajo muy colaborativas, con jóvenes de todo tipo y procedencia. La participación es libre y esta abierta a todos. Nuestro primer proyecto es el Pacto Intergeneracional para el Futuro 2030, en el que se recogen objetivos y toda la investigación que nos han llevado a los mismos. Es un diálogo entre jóvenes basado en el entendimiento y también hay investigación.

¿Van a hablar con políticos? 

Desde mayo-junio hasta noviembre del pasado año hemos trabajado en la elaboración de las propuestas del Pacto y desde diciembre estamos en la fase de contraste, que es muy importante porque nos lleva a reunirnos con los principales grupos parlamentarios, organizaciones, fundaciones, empresas y todo tipo de actores de la sociedad civil. Es importante porque hay un contraste de ideas que podemos incorporar al Pacto y hay una colaboración con la sociedad. Hemos tenido sesiones de trabajo con el PP en el Congreso de los Diputados, estamos en contacto con la Secretaría de Estado de Despoblación y Riesgo Demográfico. También vamos a empezar a trabajar con el PSOE...

¿Cómo ve la situación de los jóvenes tras más de un año de pandemia? 

Por un lado, hay una visión muy pesimista y desesperanzadora de la realidad porque las cosas van fatal para todos pero, por otro lado, los jóvenes se están moviendo y lo están intentando. Somos muy activos con el reto demográfico y con la mejora de la inserción en el mercado laboral. Me he dado cuenta de que los jóvenes necesitamos muchas veces un empujón porque no sabemos qué hacer. Una vez que nos aportas las herramientas, nos involucramos en los proyectos. Nuestro problema es no saber qué hacer.

O sea, que la pandemia puede ser una oportunidad. 

Sí. Estamos a la cabeza del desempleo juvenil en Europa y la situación es muy difícil. Hemos sido la causa de todo y tenemos que tomar este momento como una oportunidad para construir nuestro futuro. 

¿Cómo ha terminado en las marquesinas publicitarias de toda España? 

Estamos en contacto con la FAD en su proyecto de dar apoyo a los jóvenes. El Centro de Estudios Reina Sofía hizo un estudio sobre el efecto de la pandemia en los jóvenes y del mismo nació esta campaña enfocada a tres challeges (tendencias/problemas) que afectan a los jóvenes: estudiar y trabajar, no venirse abajo y llegar a fin de mes. La idea es que los mismos jóvenes estemos haciendo algo e implicándonos para ayudarnos. Asimismo, la campaña apela a la solidaridad intergeneracional de instituciones, empresas y sociedad.

¿Qué espera de todo este proyecto? 

Mi objetivo es que el Pacto sea una realidad, que haya una adhesión al mismo por parte de todos y que la juventud deje de ser solo conciertos, cultura... Quiero que los políticos y toda la sociedad se dé cuenta de que la juventud es algo totalmente transversal y que la implicación de los jóvenes es clave para que podamos afrontar los problemas que tenemos como sociedad..., el cambio climático, las nuevas tecnologías, el nuevo sistema económico... Necesitamos a la juventud para construir la nueva sociedad. Mi máxima ilusión es que se consultase y se tuviese en cuenta a la juventud para resolver problemas. No me gusta la visión paternalista de que somos muy jóvenes, de que no sabemos, de que nos falta experiencia... Estamos ahí y nos tienen que tener en cuenta.

¿Las redes sociales pueden contribuir a crear esa juventud más implicada? 

Totalmente. Talento para el Futuro ha nacido y se sostiene con las nuevas tecnologías. De hecho, muchos de nosotros solo nos hemos conocido a través de las redes sociales por las limitaciones de la pandemia. Todo ha sido y es online y en toda España. Estamos totalmente interconectados y eso ayuda a nuestra diversidad e inclusión.

¿Qué planes de futuro tiene? 

Me gustaría abrir nuevos campos de investigación de las ciencias sociales dentro de la tecnología del Big Data. Este mundo está lleno de ingenieros, de gente de ADE (Administración y Dirección de Empresas) pero muy pocos que venimos de la política y las ciencias sociales. Mi último trabajo consistió en descargarme todos los tuits que se publicaron en la celebración del 40 aniversario del golpe de Estado del 23-F y analicé las diferentes redes de palabras que se utilizaban en estos tuits.