Los hoteles siguen gestionando cancelaciones e incertidumbre

G. Arce
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Descartan una apertura parcial inmediata mientras no se permita la movilidad interprovincial y, sobre todo, mientras no queden bien clarificados los protocolos de seguridad sanitaria en los establecimientos y sus usuarios

Ana Sancho, Hostal Acuarela - Foto: Patricia González

Cancelaciones de reservas y muchas dudas. Eso es lo que están gestionando los empresarios hoteleros de Burgos mientras suman su octava semana de cierre y pérdidas. Hay unanimidad en no reabrir parcialmente sus negocios (sin incluir zonas comunes como comedores, salones...) aunque lo permitiese la norma y, sobre todo, en no operar sin unos protocolos de seguridad sanitaria con todos los controles necesarios para preservar la salud de empleados y usuarios. Si algo va a marcar el futuro del sector es la garantía de salud y cómo comunicársela al cliente para trasladarle la máxima confianza y tranquilidad durante su estancia.

 
La preocupación es extraordinaria y toca a muchas empresas y empleos. En Burgos permanecen cerrados 134 hoteles, 119 hostales y 78 pensiones, con 11.748 plazas disponibles. El pasado año tuvieron un balance positivo: gestionaron 1,1 millones de viajeros y 1,6 millones de pernoctaciones y las previsiones para el actual eran "muy buenas". Aún confían en un 2021, Año Jacobeo y VIII Centenario de la Catedral, "excepcional".


Pero de esos números y de buena parte de las expectativas no queda nada desde inicios de marzo, cuando empezaron a llegar las cancelaciones ante el temor a la pandemia que venía de China.


José Luis López, Hotel Mesón del CidJosé Luis López, Hotel Mesón del Cid - Foto: Patricia GonzálezHoy continúan las renuncias o los aplazamientos (en el caso de bodas y comuniones), que ya afectan a la totalidad de mayo y amenazan con arruinar junio. "Mi balance de ingresos en mayo es cero y mucho temo que sea igual hasta finales de junio", reconoce el director de una cadena nacional con presencia en Burgos. 


Los hoteleros consultados tienen claro que no se recuperará la actividad hasta que la evolución de la pandemia no permita la reapertura de las fronteras provinciales e internacionales (los extranjeros sumaron 520.000 pernoctaciones en 2019). No hay cliente si no hay movilidad, insisten.
esperanza. En medio de toda esta incertidumbre hay un atisbo de esperanza. Todos tienen claro que la desescalada en el sector hotelero nacional va a ser gradual y dependerá de los establecimientos, los destinos y las situaciones de cada provincia. 


Jesús Segura, Hotel Ciudad de BurgosJesús Segura, Hotel Ciudad de Burgos - Foto: Patricia GonzálezEn las grandes cadenas ya se están explorando aquellos destinos asequibles para un turismo nacional que va a tener difícil viajar al extranjero este verano. En este sentido, ciudades de interior como Burgos ganan peso y atractivo en tiempos en los que los desplazamientos de larga distancia van a ser muy complejos. Si es así, los principales hoteles abrirían sus puertas antes y quizá aliviarían un poco el descalabro económico que viven desde marzo.


Booking, el portal digital de referencia en las reservas turística, ya se ha puesto en contacto con los hoteles locales para que impulsen una campaña de ofertas a partir del verano, pues quiere recuperar su negocio y ya vislumbra un aumento de la demanda...


MAMPARAS

 

Mientras estas esperanzas se materializan, en los hoteles no se están acometiendo aún obras para incrementar el aislamiento entre los clientes, aunque sí se preparan para que todo el personal opere con los equipos de protección individual. No terminan de convencer las mamparas en recepciones, salones y comedores (por el impacto que causarán al cliente) aunque, si es obligada su colocación, acometerán estas mejoras.


Están a la espera de protocolos e incluso los grandes hoteles están recurriendo a empresas externas especializadas que les permitan certificar la limpieza y salubridad de los establecimientos. El futuro inmediato pasa por vender limpieza además de habitaciones.


A la espera de estos protocolos, ya se da por descontada la desaparición del desayuno buffet, el aumento de las distancias entre  mesas y los aforos limitados. Hay establecimientos que barajan controles de temperatura y el uso de guantes y gel desinfectante para los clientes cuando accedan a zonas comunes. Es casi seguro que en las habitaciones y pasillos habrá menos muebles y al usuario se le recibirá con un kit para su higiene sanitaria. Toda la ropa de cama y baño se lavará a 80 grados con productos higienizantes y desinfectantes. El pago de la habitación, preferentemente con tarjeta contact less, sin pasar por ninguna mano. "Nuestro futuro pasa por saber comunicar al cliente que somos un hotel limpio y que cumplimos con todos los protocolos sanitarios".

 

José Luis López
Hotel Mesón del Cid 
(53 plazas)

"Todo está cogido con pinzas, debemos esperar para reabrir puertas"


"Es ridículo abrir pronto porque el trabajo que vamos a tener es poco, máxime cuando no se puede viajar entre provincias y no es posible utilizar los espacios comunes del establecimiento… Creo que toda la normativa de la desescalada está cogida con pinzas y creo que tenemos que esperar aún dos semanas para ver cómo evoluciona la pandemia". 


José Luis López cerró su hotel de la plaza Santa María el sábado 14 de marzo y aplicó un ERTE a toda la plantilla. "La primera quincena de marzo era muy buena, pero se canceló un congreso nacional y luego vino todo en cadena. Los últimos clientes se vieron obligados a regresar a casa por la alarma nacional…". 


En mayo tiene canceladas todas las reservas "y a ver qué pasa en junio". "Sí nos están llegando reservas para agosto y hasta diciembre. Veo, hoy en día, negros nubarrones para la apuesta de Burgos para el 2021, aunque seguiría apostando por desarrollar nuevas actividades acordes con las medidas de seguridad sanitarias…". 


Este hostelero ve el futuro "horroroso". No quiere acometer obras en el hotel "hasta ver las soluciones que se puedan tomar, no quiero que vuelva a ocurrir como cuando prohibieron fumar...". "Creo que se avecina un cambio y no solo en la hostelería. Temo que muchos pequeños negocios familiares puedan peligrar…". 


Jesús Segura
Hotel Ciudad de Burgos  Hotel Gran Bilbao 
(367 plazas)

"Lo mínimo para abrir es que haya movilidad entre provincias"


La vida del Hotel Ciudad de Burgos está muy ligada al tráfico nacional e internacional que se mueve a través de la A-1. "No podemos abrir si no hay gente que pueda desplazarse de una provincia a otra, si no hay movilidad, algo que se ha marcado para la fase 3, en junio". Jesús Segura lamenta la "tremenda indefinición" que rodea a su negocio, del que dependen 92 empleos, entre Burgos y Bilbao. "Estamos anulando todas las reservas hasta finales de mayo y temo mucho que ocurra lo mismo en junio. Estoy esperando que el Estado defina las normas y protocolos para que podamos reabrir con total seguridad y con cero dudas. En Portugal ya cuentan con el sello Covid-free y cada hotel ya sabe lo que tiene que hacer para conseguir esta garantía".


A la espera de estos protocolos, Segura ya ha eliminado gran parte de las mesas de comedores y salones para distanciar a los clientes. "Tenemos la ventaja de disponer de mucho sitio".


Sin fecha determinada, solo espera que en junio se reabran las fronteras y que se generalice el paso de las familias de inmigrantes marroquíes y portugueses desde Europa, su principal cliente en verano. También está la celebración de la Vuelta a Burgos, del 28 de julio al 1 de agosto… "Creo que el negocio de la hostelería va a cambiar radicalmente a corto plazo, pero luego volverán las cosas a su ser. Desaparecen temporalmente -este año o el próximo- el desayuno buffet y las fiestas multitudinarias donde es imposible mantener las distancias".


Teme también que la recesión  castigue los precios. "Venimos de unos años buenos y me preocupa el 2021, el año del VIII Centenario y del Año Jacobeo. Ya hay eventos que han sido pospuestos para curarse en salud… La clave en el futuro será la limpieza y cómo transmitimos esta seguridad al cliente. Esto va a tener un coste de maquinaria y personal que debe quedar reflejado en los precios".


Ana Sancho
Hostal Acuarela 
Hostal Arlanzón
Hostal Acanto
(70 plazas)

"El cliente debe tener toda la seguridad de que no le va a pasar nada en el hotel"


Lleva sin actividad desde el domingo 15 de mayo, tras una semana previa de cancelación masiva de reservas. Aplicó un ERTE a la plantilla de los tres hostales, aunque la mayoría son empleados temporales. Ha perdido la temporada más fuerte del año (Semana Santa, puente de mayo, comuniones, bodas…) y el turista extranjero no viene ni se le espera en bastante tiempo. Tiene claro que no abrirá sus puertas pronto, aunque la normativa lo permita parcialmente.


Ana Sancho contempla hoy con "disgusto y preocupación" las medidas que está adoptando el Gobierno respecto a la hostelería. "Es un sinsentido abrir hoteles sin permitir los viajes interprovinciales hasta la tercera fase, es decir, hasta finales de junio". "Parece que los que deciden estas fases no saben gestionar empresas", se lamenta. "Antes de abrir necesitamos unos protocolos globales para saber cómo operar con seguridad en nuestros negocios hoteleros. En el momento en el que los tengamos claros los aplicaremos y lo comunicaré muy bien a mis clientes para que estén totalmente tranquilos".


El BOE fija la reapertura de hoteles en la Fase 1 para este lunes, que no es el caso de Burgos, aunque exceptuando las zonas comunes. "¿Qué es zona común? La recepción lo es, los desayunos, las comidas… Creo que el problema principal es la limpieza. Hay que marcar unas pautas sobre cómo debe estar la habitación y el establecimiento cuando llega y cuando sale el cliente. Habrá que hacer controles a los clientes como se están haciendo en las empresas. Queda mucho por definir…". Los protocolos, apunta Sancho, también marcarán las obras a acometer en los hostales.


Ana Sancho pasa las jornadas de cierre atendiendo a los clientes. "Las bodas se retrasan para octubre o para mayo de 2021. Hay mucha incertidumbre… Entre los extranjeros, la imagen de España ha quedado muy dañada y solo confiamos en el turismo nacional, afectado por la situación económica… Creo que nos va a costar recuperar la normalidad. El cliente debe tener toda la seguridad de que va a un hotel y no le va a pasar nada".


Respecto a los precios, subraya que el cliente tiene que saber que quizá haya que dar menos servicios hoteleros (buffet, desayunos, comidas, etc.) en favor de la seguridad. "Vamos a tener muchos más gastos en limpieza (mamparas, mascarillas, desinfecciones…). Los precios no pueden bajar porque tenemos que cubrir muchas cosas".