Oportunidad histórica

CARMELO PALACIOS
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El San Pablo se jugará hoy gran parte de sus opciones de estar en la fase de grupos de la Basketball Champions League en el duelo ante el Kiev Basket en Ucrania

Oportunidad histórica - Foto: Miguel Ángel Valdivielso

Llegó la hora de la verdad. Después de un verano marcado por la ilusión de competir en la Basketball Champions League (BCL), el San Pablo se jugará hoy en Ucrania gran parte de sus opciones de cumplir el sueño de un club, una afición y una ciudad. Los burgaleses se enfrentarán (18.00 horas/España) al Kiev Basket en la ida de la previa para entrar a la fase de grupos de la competición continental. El choque no será definitivo porque la vuelta se disputará el próximo domingo en el Coliseum, pero sí servirá para encarrilar la eliminatoria o complicarse la vida.
El equipo de Joan Peñarroya llega al encuentro con el cansancio acumulado del viaje y de haber jugado el pasado martes en Fuenlabrada, pero con la confianza que solo dan las victoria. Sin llegar a realizar un juego brillante, se mostró como un bloque sólido en el Fernando Martín y fue capaz de sacar adelante situaciones complicadas a lo largo del choque.
Ese refuerzo moral tratará de suplir la probable baja de Goran Huskic, que no se entrenó ayer con el resto de sus compañeros por culpa de un esguince en el tobillo. El técnico azulón no le forzará salvo que sea estrictamente necesario, ya que hay muchos encuentros importantes por delante en muy pocos días. Su participación se decidirá en el entrenamiento matutino de hoy.
El resto de la plantilla se encuentra en perfectas condiciones para encarar este desafío, incluido Jasiel Rivero, que podría llegar a debutar con el San Pablo. «Está aquí porque creo que puede ayudarnos y puede que tenga minutos, pero debemos tener paciencia con él», explicó Peñarroya, que dejó en el aire su concurso en el partido.
Independientemente de si juega o no el cubano, el preparador catalán, que apostó por una rotación larga en Fuenlabrada, seguirá con la misma táctica para este encuentro. «No es un partido de 40 minutos, sino de 80. También pensamos en la vuelta», aseguró Joan Peñarroya. En cuanto al rival, dirigió su atención hacia los cuatro americanos que tiene en la plantilla y avisó de que pueden hacer daño si hay despistes. Los ucranianos llegan más rodados al choque porque ya han jugado otra ronda previa y disputaron siete amistosos durante la pretemporada. No obstante, es un equipo nuevo y solo conserva a tres jugadores del año pasado.
banco sabadell. El San Pablo continúa siendo el gran favorito para llevarse la victoria, pero, pase lo que pase en el día de hoy, tendrá una segunda oportunidad en el Coliseum, que presentará un gran ambiente para vivir el primer partido de la temporada. No hay que olvidar que la promoción del Banco Sabadell atrajo a muchos aficionados y ya hay más de 6.500 abonados para los duelos de la Basketball Champions League. Se espera un lleno a reventar.

 

Con 3.000 kilómetros a las espaldas

En el momento en el que sonó la bocina final en el Fernando Martín, el San Pablo comenzó a jugar otro partido. Apenas hubo tiempo para la celebración porque tan solo cuatro horas después un avión esperaba a la plantilla y al cuerpo técnico en Barajas para llevarles directos a Kiev, donde hoy jugarán el choque más transcendental de la corta historia del club.
El rostro de los jugadores a la una de la madrugada evidenciaba cierto cansancio, pero se podía ver aún el regusto alegre de la victoria; un brillo especial en los ojos; la ilusión del que sabe que está ante algo muy grande. «¡Cómo me iba a imaginar yo esto el día que firmé con el San Pablo en LEB Oro! Se acababa de crear el club y apenas había estructura. Estoy muy orgulloso de estar creciendo y viviendo esto con el San Pablo», reconoció Javi Vega, capitán del equipo y el jugador con más años en el equipo.
Después de cerca de 3.000 kilómetros, tres horas y media de vuelo y una noche sin dormir, Kiev recibió al San Pablo a las siete de la mañana con una temperatura otoñal y ese viento fresco del norte que despertó a más de uno y le hizo sentir de nuevo como en casa. «Bufff...», suspiraba el cubano Jasiel Rivero a la vez que se encogía de hombros.
El camino hasta el hotel se alargó más de la cuenta por el caótico tráfico y dejó pinceladas de una ciudad impregnada del estilo soviético con moles de hormigón a uno y otro lado de la carretera. Ya en el centro, la mítica plaza Maidan desprende una inusitada tranquilidad que nada tiene que ver con la revolución de 2014 contra la invasión de Putin. De aquello, solo quedan unas imágenes que recuerdan la batalla y los que allí perdieron la vida. Un icono de Kiev que comparte protagonismo con la catedral y demás monumentos del casco antiguo.
No muy lejos de allí, se encuentra el estadio donde el Real Madrid ganó la decimotercera y, justo al lado, el Palacio de los Deportes donde el San Pablo tratará de hacer su propia historia. Allí se entrenó el equipo azulón por la tarde después de una mañana de descanso. Se desplazó hasta el recinto para una primera toma de contacto en la que no participó Huskic. Hoy, volverá a probarse sobre ese parqué por la mañana y buscará dar un zarpazo a la eliminatoria por la tarde. «Estamos preparados», aseguró Ferran Bassas, que desborda confianza después de su grandísimo partido contra el Fuenlabrada.