El retraso de la obra impide abrir en julio las piscinas

S.F.L.
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Desde el Ayuntamiento afirman además que ven «muy difícil» la inauguración debido a las condiciones sanitarias y de aforo exigidas. Poza lo descarta y Oña y Busto no lo han decidido

En el caso de que las instalaciones no abran, no será necesario instalar el pavimento provisional hasta ejecutar la segunda fase el próximo año. - Foto: DB

«Las obras de las piscinas acabarán previsiblemente a mediados o finales de julio y resultará muy difícil su apertura debido a las condiciones sanitarias y de aforo exigidas», expone el alcalde de Briviesca, Álvaro Morales.  Ante la incertidumbre de abrir o no las instalaciones acuáticas de la capital burebana este verano, el retraso de cinco semanas en los trabajos de reforma lo hace todavía más complicado.

El pasado viernes, la empresa encargada de llevar a cabo las tareas comunicó al regidor que todavía faltaban por llegar los filtros y que sin su instalación no se podría cerrar el forjado y hormigonar. La recepción de esas piezas -importadas de China- también se ha visto demorada y está prevista para el día 19, por lo que en el caso de que las medidas establecidas por el Gobierno fuesen favorables a ofrecer el servicio a los ciudadanos, el Consistorio considera que lo tendría complicado para abrir.

El primer edil de la ciudad aclara que además de que resultará «bastante complejo cumplir las estrictas normas sanitarias», ha realizado cálculos con los empleados y coordinadores deportivos y han dictaminado que con el aforo permitido en el recinto y teniendo en cuenta que hay más de 4.000 abonados, a cada usuario le correspondería «un uso cada diez días». Igualmente, la limpieza exhaustiva de las zonas comunes «conllevará más trabajo y se precisará contratar más personal», al igual que para controlar que «nadie se cuele en un perímetros de más de dos kilómetros», añade.

En Poza de la Sal, sin embargo,  tienen más clara su postura. Por unanimidad, la corporación ha decidido que lo más apropiado es «mantener cerradas las piscinas este año», explica el alcalde. No obstante, «permanecemos expectantes de las decisiones que tomen el resto de localidades de la comarca», expone José Tomás López. La infraestructura se encuentra preparada, los vasos limpios y la hierba cuidada, por lo que si las medidas sanitarias cambian y el Consistorio se ve capacitado de garantizar la seguridad y salud ciudadana, «podríamos abrirlas de inmediato», declara.

En un principio, el equipo de gobierno de Oña, liderado por Arturo Pérez, se planteó la posibilidad de inaugurar la temporada estival una vez entrada la nueva normalidad para que los vecinos de la villa pudiesen disfrutar de un merecido chapuzón. A día de hoy, el Ayuntamiento no lo tiene tan claro. «Es inviable mantener el servicio operativo con las restricciones exigidas», asegura el político, que indica que han estudiado varias fórmulas como la implantación de horarios o marcar un recorrido en el recinto.

Busto de Bureba tampoco tiene nada decidido. La explotación del bar de las piscinas y el cámping ha salido a licitación pero la decisión de apertura se tomará en común con el resto de municipios.