Escasa participación en la campaña contra el cáncer de colon

A.G.
-
La Asociación Española contra el Cáncer ha usado la caca del Whastapp en sus campañas para instar a la población a hacerse el test de prevención. - Foto: Solete Casado

En la provincia de Burgos se registró el mayor número de positivos, el 6,2% del total de las pruebas que se hicieron en la campaña del año 2017, la última de la que Sacyl ha ofrecido datos

Se trata de una prueba cómoda, rápida, higiénica e indolora que puede evitar uno de los cánceres más comunes en esta provincia, que se hace en el centro de salud y que, por supuesto, es completamente gratuita. Es decir, lo tiene todo para que el cien por cien de las personas a las que se invita a realizarla contestaran afirmativamente. Pero lejos de ser así, no llegan al 40%. ¿Cuáles son las razones de que haya esta participación tan escasa en un programa que evita tumores, cirugías, quimioterapia y radioterapia? La digestóloga del Hospital Universitario de Burgos Marisol Díez Ordóñez apunta a que la falta de síntomas puede ser una de ellas: "Como muchas pruebas de cribado, ésta se hace en población sana, asintomática, es decir, que se encuentra bien y eso puede hacer que las personas duden de la necesidad de  participar en ellas. Llevamos pocos años con el programa por lo que cabe confiar en que con el tiempo la gente se vaya mentalizando más". No se olvida la experta de otro motivo que puede hacer que el porcentaje no sea más alto y es que puede ocurrir que las personas a las que les llega la carta de su centro de salud ya se hayan hecho la prueba por otros motivos (antecedentes familiares o síntomas) y no aparezcan en las cifras oficiales.
Los últimos datos de Sacyl son de 2017 y se pueden encontrar en su página web. En ese año, se enviaron en Burgos 55.569 invitaciones a personas entre 50 y 69 años para que se hicieran el test de sangre en heces, que es como se llama la prueba que indica si hay lesiones precancerosas (pólipos) o cánceres colorrectales cuando aún no presentan síntomas. El porcentaje de participación se cifró en el 39,2% y el número de positivos, en el 6,2%, que fue el más alto de toda Castilla y León.
"La población tiene que concienciarse de que es bueno para ellos y ahí seguimos los profesionales. Lo ideal sería que participaran en este programa el cien por cien de la población porque se trata de una prueba que ayuda a diagnosticar lesiones precancerosas o tumores en estadíos precoces, con lo cual el diagnóstico es mucho mejor", añadió la digestóloga.
Nuria Adrián, médica de Familia y actualmente coordinadora de Equipos en la Gerencia de Atención Primaria, forma parte de un grupo de profesionales que investiga en ese nivel de la sanidad en varios temas, especialmente en el cáncer colorrectal, y lo hace fuera de su horario de trabajo. Así, en 2016 realizaron un estudio de participación en el Programa de Cribado de Cáncer Colorrectal en el centro de salud Casa la Vega que dio como resultado un 52,53% de pacientes que habían respondido a la llamada del sistema de salud. 
En ese mismo trabajo se realizó una encuesta telefónica para investigar las causas por las que no se realizaba el test de sangre oculta en heces. Un 57,78% dijo que no había recibido la carta; un 10% no lo recordaba y entre los que sí la recibieron y no se realizaron la prueba, las razones esgrimidas fueron, en un 42%, que estaban ya controlados; en un 28,1% no quisieron hacerlo y un 15,6% argumentó pereza u olvido.
"El cáncer colorrectal es uno de los más frecuentes tanto en hombres como en mujeres a partir de los 50 años y no suele presentar síntomas hasta que está muy avanzado pero es una de las localizaciones tumorales en las que hablar de diagnóstico precoz tiene más sentido porque la supervivencia se relaciona con la prontitud del diagnóstico y porque la mayoría de lostumores se desarrollan a partir de un pólipo benigno", explicó Adrián, quien aclaró que resultado de test positivo no implica enfermedad pero sí que hay que completar el estudio con una colonoscopia". En la actualidad esta prueba -que es "molesta" como reconoce la digestóloga Díez Ordóñez- se hace con sedación para evitar el dolor y si se detecta un pólipo se extirpa en el mismo acto.