La hostelería anuncia más protestas si no hay más aperturas

B.G.R.-I.E.
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El movimiento entre provincias «no sirve para nada» al sector hotelero ya que puede atraer a visitantes de un solo día

La hostelería anuncia más protestas si no hay más aperturas - Foto: Jesús J. Matías

Los hosteleros ven con buenos ojos cualquier gesto de la Junta que pueda dar lugar a una recuperación -por leve que sea- de la actividad de su sector. El levantamiento de la prohibición de viajar entre provincias lo es, pero «no suficiente». De ahí que la Federación Provincial de Empresarios anuncie más movilizaciones si la Administración regional no pone en marcha la semana que viene otras medidas de alivio, como la reapertura del interior de los bares y restaurantes.

La posibilidad de los habitantes de Castilla y León de moverse entre provincias puede atraer turistas, pero sobre todo en desplazamientos de un solo día, lo que sí podría notarse en las terrazas de los bares. Ahora bien, para los hoteles, como denuncia el presidente de este ramo, Luis Mata, «la medida no sirve para nada». Según su experiencia, la reapertura por si sola de las ‘fronteras’ entre territorios de la Comunidad autónoma «no va a significar ni un nuevo cliente». De hecho, ninguno de los negocios que ahora mismo está cerrado se plantea abrir en el corto plazo porque la vuelta a la movilidad intrarregional, por sí sola, no va a relanzar la actividad de estos negocios.

Es cierto. Mata explica que reservar una plaza hotelera «se suele hacer -en tiempos previos a la pandemia- con 20 días o un mes de antelación», porque las familias, los matrimonios o los grupos compran un paquete turístico completo, con visitas a museos, espectáculos y la perspectiva de comer o cenar en algún restaurante. En estos momentos «no hay ninguna garantía de poder disfrutar de todo eso, porque por el momento los museos están cerrados, apenas hay conciertos y solo están abiertas las terrazas». «Y encima la climatología tampoco invita», añade. Además, la ciudadanía «se pierde» en el marasmo de restricciones que el vicepresidente de la Junta, Francisco Igea, «impone de forma caprichosa y aleatoria». Esta planificación, a juicio de Mata, lo «único que genera es desconfianza en la gente», que «no se atreve a organizar ningún viaje con antelación, porque no sabe si lo que hoy está permitido se va a poder hacer dentro de una semana o quince días». «Y así no hay quien trabaje», lamenta.

(Más información, en la edición de papel de hoy de Diario de Burgos)