El consuelo del paisaje

R.P.B.
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Enrique del Rivero cuelga cada día en su Facebook una imagen de su ingente archivo para que la gente "se evada al menos un rato"

El consuelo del paisaje - Foto: Enrique del Rivero

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La insondable belleza de la provincia

Conoce hasta el último rincón de esta provincia, todos sus misterios, su insondable belleza. Es la persona que más y mejor ha mostrado a sus propios paisanos la maravilla de una tierra única, de sus variados paisajes, esos que ahora, en pleno confinamiento por mor del apocalipsis vírico, tanto añoramos todos. Enrique del Rivero tiene un archivo fotográfico infinito y un alma sensible y comprometida. Por eso, prácticamente desde que se decretara el encierro, cada día comparte una imagen en su Facebook, para que todos aquellos que añoren panorámicas más allá de las que contemplan ahora desde las ventanas de su casa encuentren al menos un gramo de consuelo. "Era una manera de intentar aportar algo de lo que tengo, de lo que hago y he hecho", explica el fotógrafo, naturalista y viajero burgalés. 

En la galería de imágenes que ha compartido hasta la fecha uno puede reencontrarse con lugares muy variados en diferentes momentos del año: desde la explosión de nata de los cerezos de las Caderechas, tal como tienen que estar ahora, a un San Millán nevado, pasando por las alturas de Neila, los sabinares del Arlanza o el cañón del Ebro. Como esta es una provincia infinita, Del Rivero podrá mostrar y descubrir rincones por más que se prolongue esta situación de resignada reclusión. "Tengo un archivo inmenso. Ofrezco cada día una imagen de Burgos para que podamos relajarnos un poco y la gente se alegre por los menos la vista y piense en esa naturaleza que nos está esperando y que ahora estamos añorando. Que se evada, al menos durante unos instantes".

Conoce tan bien el ubérrimo patrimonio natural de la provincia y cómo cada estación del año es una rica y diferente gama cromática,  que Enrique del Rivero, sin salir de casa estos días, es capaz de afirmar que el campo ahora está precioso. Aunque esté echando en falta como nunca patearse los parajes que más le gustan, está disfrutando estos días de la contemplación de aves que pocas veces había visto en el casco urbano, lo que le lleva a afirmar que el encierro por la alerta sanitaria de los seres humanos está constituyendo un respiro para la naturaleza. 

La gente, señala el fotógrafo, está respondiendo agradecida, ávida como está de horizontes que trasciendan el cotidiano. Del Rivero, si pudiera elegir, no se iría estos días muy lejos del entorno de la capital. Así, se place gozar del paseo de perderse en el monte de las inmediaciones de la estación de ferrocarril, donde se ubica el camino real a Poza de la Sal. "Es una zona de pinares que tiene una belleza que añoro, porque suelo ir por allí todos los días. Ahora mismo, en esa zona, va a empezar la explosión de las orquídeas. ¡Hay más de veinte especies distintas por allí! Hay corzos, hay zorros, hay azores, hay gavilanes... A veces no damos valor a esa zona periurbana que tenemos. Pero lo tiene. Y mucho", concluye.