Urgencias sin esperas

GADEA G. UBIERNA
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Entre cinco y quince minutos tardaron en ser atendidos los pacientes que estrenaron ayer el PAC único, en el Divino Valles, en el día de su estreno. Tanto usuarios como profesionales coincidieron en que el cambio es para mejor

En la apertura del nuevo PAC hubo un goteo constante de pacientes, que esperaron entre cinco y quince minutos antes de pasar a una de las siete consultas: 4 de Medicina y 3 de Enfermería. - Foto: Miguel Ángel Valdivielso

El ordenador no había terminado de encenderse cuando Fátima Sanz, al otro lado de la ventanilla de Admisión, tomaba nota del primer paciente del nuevo Punto de Atención Continuada (PAC), único para toda la ciudad y ubicado en un lateral del Divino Valles pero con acceso independiente. Eran las 15.07 horas y para ese momento, Sanz ya había gestionado un aviso domiciliario. «Ha sido abrir y sonar el teléfono», comentaba la mujer, entre paciente y paciente. La afluencia en el estreno fue continua, pero sin llegar a saturar la sala de espera, donde los usuarios aguardaron entre cinco y quince minutos, al menos durante la hora que Diario de Burgos compartió con ellos para elaborar este reportaje. La sensación, tanto fuera como dentro de las consultas, era que la ciudad ha ganado con el cambio.

En la primera hora de actividad, Admisión recibió a once pacientes, aquejados de problemas tales como dolor y sangrado al orinar, dolor de cuello, resfriado, congestión y malestar típico de gripe, dolor de garganta... «Es la patología típica de las urgencias ambulatorias», explicaba el médico Isidoro Blanco, uno de los más veteranos del servicio; en sus  21 años de experiencia ha pasado consulta en todos los PAC que ha tenido Burgos: el antiguo centro de especialidades de la avenida del Cid, el de Gamonal (clausurado en octubre de 2019) y el de San Agustín (cerrado ayer). Así, ayer afirmaba que «aquí se ha ganado en espacios para atender a los pacientes, las consultas tienen luz... Yo creo que el cambio ha sido para mejor». En cualquier caso, concluyó que habrá que dejar que pase algo de tiempo antes de extraer conclusiones sobre funcionamiento del servicio y satisfacción de los pacientes. «De momento, a mí no se me ha quejado nadie», remachó.

Los primeros usuarios del PAC único, de hecho, más bien manifestaban estar «sorprendidos»; en unos casos porque creían que iban a encontrar más gente en la sala de espera, que duplica en tamaño a la que había en San Agustín, y en otros por la rapidez de la atención.

Este fue el caso de María Teresa Jareño, por ejemplo, que a los diez minutos de entrar en las urgencias ya estaba de nuevo fuera y con una receta para su dolor de cuello. «Ha sido muy rápido, pero el médico me ha mirado bien», comentaba esta burgalesa, que otras veces que había necesitado esta asistencia urgente había ido al PAC de Gamonal. «La vez que menos esperamos fue media hora», apuntaba la acompañante de esta mujer, que a duras penas podía aguantar el cuello derecho mientras le hacían la foto de la otra página. «Es que es insoportables», se lamentaba.

(Más información, en la edición de papel de hoy de Diario de Burgos)