El ramal de Villalonquéjar, adjudicado pero sin empezar

H.J.
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Imprescindible ante el deterioro de la vía que accede al polígono, esta actuación de solo 300.000 euros lleva encargada mes y medio a la única aspirante que se presentó al concurso

Muchas traviesas están rotas, otras faltan y la vía se dobla a cada paso de los convoyes diarios que abastecen de productos químicos a la factoría de Adisseo. - Foto: Alberto Rodrigo

El contraste con las enormes inversiones necesarias para la puesta en marcha del tren de alta velocidad lo pone la situación de tantos tramos de vías convencionales que necesitan un mejor mantenimiento. Hay muchos que están en una situación evidentemente mejorable, pero la palma se la lleva el ramal ferroviario que conecta con el polígono de Villalonquéjar. Por él circula diariamente un tren que transporta productos químicos hasta la planta de Adisseo, pero lo hacer en unas condiciones deplorables que hacen temer incluso por su seguridad. Faltan traviesas, decenas de ellas están torcidas, otras partidas y al paso de los convoyes los raíles se doblan de manera alarmante.
El remedio debe llegar pronto, pero se sigue alargando en el tiempo lastrado primero por los trámites administrativos y ahora por una crisis del coronavirus cuyas consecuencias todavía desconocemos. La empresa vizcaína Cycasa Canteras y Construcciones resultó adjudicataria en diciembre del contrato que en 2019 sacó ADIF para el arreglo del ramal al haber sido la única aspirante, pero el contrato no se formalizó hasta el día 6 de febrero  por un importe total de 281.278,55 euros (IVA incluido)  frente a los casi 350.000 de los que partía. Y a ello habrá que sumarle otros 300.000 en materiales.
Tenía dos meses de ejecución que en condiciones normales podían haber finalizado en el mes de abril, pero lo cierto es que los trabajos no han comenzado y ahora el nuevo panorama de futuro vuelve a ser muy incierto. Los trenes que llegan al polígono tendrán que seguir circulando a velocidades ridículas cercanas a los 10 kilómetros por hora dado el estado en el que se encuentra la infraestructura, cuando las limitaciones iniciales permitían ir a 30.
Los trabajos programados por el Administrador de Infraestructuras Ferroviarias contemplan la sustitución de carriles, traviesas y balasto, así como la ejecución de soldaduras, nivelaciones o sustitución de desvíos, e igualmente está prevista la construcción de una topera.
susto en verano. Dado que los tiempos en las empresas privadas nada tienen que ver con los del sector público, Adisseo ya se adelantó a este arreglo ejecutando sus propias obras ante la necesidad imperiosa de garantizar la seguridad de sus envíos. No en vano ella trabaja con cargamentos de materiales peligrosos como el ácido sulfúrico, el amoniaco y el thiapentanal, y para evitar sustos como los ya vividos invirtió en 300 metros del ramal sin esperar al Ministerio de Fomento, además de ejecutar una nueva playa de vías (ya en el interior de su parcela) como complemento a una gran ampliación que ha costado 9 millones de euros.
En el verano de 2019, durante un episodio de ola de calor, parte del carril se dilató e impidió el acceso de un tren hasta las instalaciones químicas, que tuvo que regresar marcha atrás hasta volver a enlazar con la vía férrea convencional. A raíz de aquello, y también con antelación, los sindicatos ferroviarios y la propia asociación de empresarios de Villalonquéjar han reclamado la dignificación de este ramal, que podría dar servicio a otras empresas en caso de necesitarse pero que también se arriesga a una clausura definitiva si la falta de mantenimiento acaba produciendo su colapso definitivo, como ha sucedido con el precedente del tren directo Madrid-Burgos y el hundimiento del túnel de Somosierra.