200 empleados municipales, a las puertas de jubilarse

H.J.
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Con edades comprendidas entre los 59 y los 64 años, salvo que soliciten el reenganche para seguir trabajando, su marcha generaría un agujero enorme en la plantilla del Ayuntamiento que será imposible de cubrir

Cinco de los trabajadores de la Brigada de Obras, en sus instalaciones de la carretera de Poza. - Foto: Alberto Rodrigo

El envejecimiento de las plantillas en las administraciones no es ningún secreto. Tampoco es desconocido que el Ayuntamiento de Burgos sufre ese mismo problema, como les pasa a muchos consistorios, comunidades autónomas y organismos estatales. Pero cuando se ponen negro sobre blanco las cifras de cara a los próximos años el panorama llega a asustar por el agujero que provocará en los servicios públicos.

El Consistorio capitalino mantiene en su plantilla actual a unas 200 personas con edades comprendidas entre los 59 y los 64 años, lo que implicará que en el próximo lustro todos ellos podrían optar por su jubilación siempre que tengan el suficiente periodo cotizado, lo que se cumple en la inmensa mayoría de los casos. Los datos están calculados partiendo del cuadro de edades que con gran detalle publicó el propio Ayuntamiento en 2017, momento en el que contrató un seguro de vida para su plantilla que actualmente sigue en vigor.

Los empleados públicos podrían retirarse incluso a los 63 años asumiendo una pérdida económica en su pensión. El presidente del Comité de Empresa municipal, Basilio Yarritu, explica que hasta hace dos años los trabajadores municipales recibían la considerada «propina» al llegar a esa edad, pero fue suprimida y ahora, sin ese incentivo, la mayor parte de ellos opta por continuar hasta los 65.

A partir de este momento, también pueden optar por reengancharse, algo a lo que (al menos hasta el momento) solo accede un número tan mínimo que hace tres años se limitaba a cuatro personas. Los funcionarios pueden seguir trabajando hasta los 70 años, mientras que el personal laboral no tiene limitación temporal si prefieren mantenerse activos.

(Más información, en la edición de papel de hoy de Diario de Burgos)