El Mirandés B concede demasiado

A.S.G. (DIARIO DE ÁVILA)
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El Real Ávila se impone con solvencia al filial rojillo en el Adolfo Suárez (3-0)

Un jugador local celebra uno de los tres goles del equipo. - Foto: David Castro

Tres goles para tres puntos. El Real Ávila se impuso con solvencia a un Mirandés B sin apenas argumentos, más allá del esfuerzo y la ilusión, que no es poco en ocasiones, para inquietar a un Adolfo Suárez donde los de Jonathan Prado volvieron a recomponer el ánimo tras la derrota frente al Zamora y demostrar que en su feudo es otra historia. Ganaron sin problemas, ni necesidad de alardes, en un momento clave del calendario con tres partidos consecutivos y nueve puntos imprescindibles para seguir pensando en objetivos mayores.Ya tiene los tres primeros el equipo de Jonathan Prado, que cumplió, como cumplieron Manu Moreira, Cristo y Rubo para derribar el ánimo de un Mirandés B con serios problemas en defensa, donde los de Pedro Javier Bañuelos siguen concediendo errores infantiles desde el inicio de temporada. Ya suman 21 goles en contra y serán más de no cambiar. Ni las buenas maneras de Keita son suficientes para paliar una vía de agua que regaló al Ávila dos goles para certificar un triunfo que al final salió caro.Se ganó tres puntos y se perdió a Diego Ortiz y Rubo.El primero por una rotura de fibras, el segundo tras una caída que le llevó al hospital con una posible luxación de clavícula. Ambos podrían perderse un mes de competición, y ambos son piezas claves.
El partido arrancó bien. No aguantaron mucho el Real Ávila y el Mirandés Bpara lanzarse al ataque. Lo hizo el equipo burgalés con Keita, al que Sito le robó el gol sobre la línea cuando sólo tenía que empujarla, y lo hizo Cristo en una arrancada que cerró con un disparo desde la frontal. Cinco minutos y dos ocasiones en un partido en el que Ortiz sólo duró 9 minutos, los que tardó en recaer. Se marchó cabizbajo. Las lesiones le castigaron en el pasado y le vuelven a castigar en el presente.
Le costaba encontrar el ritmo a los encarnados, demasiado lentos con el balón ante unMirandés B tan anárquico en ataque como en defensa. Sólo era cuestión de mover el árbol. Lo agitó Moreira desde su salida. Apretó a Santa y avisó con un gran centro a Rubo –minuto 17– cuyo remate no encontró portería. Fue el primero, porque el ‘17’ era el protagonista de los primeros minutos. Cambió de banda y esta vez exigió a Jonay, puso un centro medido al área con destino a Cristo. Y no lo desperdició el paraguayo, que le metió alma para meterla en la red –minuto 22– con un cabezazo que colocaba el 1-0. Primero de la tarde y primero del ex del Espanyol, que se estrenó como encarnado.
De nuevo Cristo, en una gran arrancada desde la zona de extremos, y después Rubo, que cruzó en exceso, acariciaron el 2-0. Buscaba la sentencia el Real Ávila y el empate un Mirandés B que  lo confió todo a Keita, su mejor hombre. Sus cinco tantos esta temporada no son casualidad. Se midió a Sito en el área, se abrió hueco hacia dentro pero a su disparo le faltó rosca. Era el elemento discordante en un encuentro controlado por los encarnados aunque abierto por las imprecisiones de todos. Yde una en defensa pudo llegar el 1-1 cuando un centro de Jonay se paseó por el área encarnada sin que Iván y Keita llegaran al remate antes de cerrar una primera mitad en la que Alberto salvó el 2-0 en un gran disparo de Rubo. No siempre encuentra el gol pero siempre cumple.
Seguiría buscando ambas en la segunda. Rubo, que no se lo pensó desde la frontal, y Manu Moreira, que la rompió con fuerza desde el lateral, abrieron una segunda mitad en la que el Real Ávila quería la sentencia ante un Mirandés Bal que le empezaba a costar salir de su campo, donde se recostaba un Real Ávila que quería cerrar el duelo para evitar sustos de última hora. No hubo que esperar tanto, porque a la hora de partido –minuto 61– Lucas entró sólo en el área para rematar un balón largo al lateral de la red. Estaban avisados los encarnados.
No tardó Jonathan Prado en mover ficha. Regresó Peli tras su lesión para reforzar un centro del campo que no terminaban de dominar Jorge y Sergio. Necesitaba una marcha más el equipo pero quien  se la dio fue Zunzo, que ‘remató’ a De Mesa en el área cuando el soriano quiso despejar en su área. Derribó al extremo –minuto 71– y no lo dudó García de la Loma, que señaló los once metros. Tampoco lo dudó Peli, que agarró el balón con ganas desde el primer momento. En su vuelta al césped el pelirrojo hacía el 2-0 desde los once metros. Cuatro minutos después llegaría el 3-0 cuando Toni, en un saque en corto de portero, se resbalaba en el área cuando quiso controlarla. Muy atento Rubo, el delantero recogió el cuero para, a la media vuelta, hacer el tercero. Premio envenenado para el delantero, que acabaría en el hospital por una mala caída y evidentes problemas en el hombro.Demasido castigo para tres puntos.

 

Jonathan Prado
«Hemos ganado con solvencia, aunque hemos estado espesos»
Alegría y tristeza a partes iguales entre los encarnados tras un triunfo «en una semana importante» pero que deja dos lesionados como Ortiz y Rubo. «De tener que hacer convocatoria pasamos a que nos va a faltar gente.Rubo, un jugador importante por todo lo que nos da, y Ortiz, un jugador que para mí es muy importante» valoraba JonathanPrado tras un partido en el que puso la atención en las pérdidas de su equipo. «Ha sido un número muy elevado para un equipo que juega en casa y quiere dominar. Ahí es donde hemos generados sus contragolpes y cualquier acción nos podía haber costado el empate. En la segunda parte hemos estado mejor».