«Debemos convertir la desgracia en una oportunidad»

C.M.
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El párroco de San Juan Bautista, Jesús María Álvarez, envía cada mañana a sus fieles mensajes de ánimo por WhatsApp, junto a una fotografía de un rincón de la parroquia. Los sacerdotes usan las redes sociales tras el cierre de las iglesias

Álvarez muestra alguno de esos mensajes que acompaña de fotos de rincones de la parroquia. - Foto: Miguel Ángel Valdivielso

Hoy tercer domingo de Cuaresma Dios te da la oportunidad de rezar por los todos los enfermos y profesionales sanitarios. Hoy Dios te da la oportunidad de hacer teletrabajo y de estudiar en tu propia casa. Hoy Dios te da la oportunidad de limpiar tu casa con más detenimiento. Hoy Dios te da la oportunidad de llamar por teléfono a alguien para interesarse por su situación y darle ánimos. Hoy, quedándote en casa, Dios también te da la oportunidad de practicar lo más importante de la vida: amarle a él sobre todas las cosas y al prójimo como a ti mismo.... Son algunos de los mensajes que cada día envía por WhatsApp a sus feligreses Jesús María Álvarez, párroco de la iglesia de San Juan Bautista, acompañados de una fotografía de un rincón de la parroquia. Y en todos se repite la misma palabra; oportunidad. 
Es la manera de estar comunicado con ellos que ha elegido tras el cierre de las iglesias y lugares de culto por el coronavirus y de que  los residentes en este barrio sepan que está ahí para cualquier cosa que necesiten. También toca las campañas a las 12 horas del mediodía, como otras iglesias. «Hay muchos mensajes estos días pero se me ocurrió hacer algo más sencillo y personal. Los vecinos están pendientes y se sienten acompañados, que es lo importante. Y si alguien tiene alguna necesidad, aquí estamos. Eso sí con las limitaciones propias de la situación que estamos viviendo porque todos tenemos que cuidarnos», aseguró.
Álvarez reconoce que esta enfermedad es una «desgracia» para la sociedad y para el mundo pero intenta que sus feligreses vean el lado positivo de las cosas. Y es que más allá de las necesidades básicas, estos días también es necesario más que nunca cubrir las espirituales. «Debemos convertir la desgracia en una oportunidad. Todos podemos aprender algo y nos vendrá bien. Al que le afecte la enfermedad es un problema pero es importante ver lo que yo llamo la gracia de la desgracia».
En sus mensajes de WhatsApp no solo propone reflexiones vinculadas al ámbito espiritual sino también a cosas cotidianas de la vida como la limpieza o llamar por teléfono a las que quizás en estos días de ‘encierro’ se puede dedicar más tiempo. «El hecho de estar en nuestras casas nos servirá para entrar dentro de nosotros mismo y conocernos un poco más. Tenemos dos opciones: o amargarnos y que nos entre una depresión colectiva o ver qué vamos a aprender de esta situación que es nueva para todos».
Nuevas tecnologías. Jesús María Álvarez asegura que los sacerdotes sienten impotencia por no poder está físicamente junto a sus fieles por las restricciones impuestas por la alerta sanitaria y han tenido que reinventarse. «Seguimos estando en las respectivas parroquias  pero como estamos también aislados no podemos tener una comunicación física pero estamos intentando hacer un esfuerzo para que sepan que estamos aquí. Lamentamos que ni tan siquiera podamos visitar a nadie por prudencia y sentido común».
WhatsApp, Facebook y YouTube se han convertido en los aliados de los sacerdotes, unos 390 en la provincia, que estos días multiplican sus esfuerzos por estar al lado de la gente de sus parroquias. El propio  arzobispo, Fidel Herráez, retransmitirá en directo vía streaming la eucaristía desde su capilla privada mientras dure el actual estado de alarma y los burgaleses permanezcan confinados en sus casas. Lo hará todos los días, incluidos domingos y festivos, a las 19 horas a través del canal de YouTube de la Diócesis de Burgos. Distintas manera de estar junto a sus fieles en estos momentos de dificultad en los que cualquier gesto reconforta.