Rojas emplea el presupuesto anual en rehabilitar su iglesia

S.F.L.
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Las empresas tienen de plazo hasta el día 23 para presentar ofertas al proyecto de cosido de las grietas de los muros e intervenir en las bóvedas y cubierta. La cuantía de licitación asciende a 126.200 euros

En la imagen aparecen marcadas en rojo algunas zonas del templo que requieren de una modificación urgente. - Foto: MGB INGENIERÍA Y ARQUITECTURA

El municipio de Rojas de Bureba invertirá la totalidad de los fondos de este año -que ascienden a unos 40.000 euros- en la rehabilitación parcial de la iglesia de San Andrés Apóstol. Sin embargo, la pequeña localidad no hubiese podido aventurarse a una obra de tal envergadura sin la subvención de 85.000 euros que la Diputación y el Arzobispado otorgó al pueblo en virtud del conocido como ‘convenio de las goteras’.
Pese a que el estado del templo  no es del todo pésimo, resulta una labor importante acometer las obras para evitar que en un futuro no demasiado lejano parte del inmueble llegue a derrumbarse. Por ello, el Ayuntamiento ha sacado a licitación pública el proyecto -con un presupuesto base de 126.215,43 euros- para que las empresas interesadas presenten sus ofertas antes del 23 de junio.
La iglesia corresponde a un estilo tardogótico cuya característica más destacable consiste en que se solapan otras fases posmedievales, aunque mantiene parte de su estructura románica, fácilmente apreciable en los muros laterales.  El inmueble lo compone una nave rectangular con cabecera cuadrangular a la que se junta por su ala norte la sacristía, una torre  y una estancia donde se ubica la pila bautismal.
Tras un estudio realizado se comprobó que los principales daños que presenta el templo lo componen grietas y fisuras generadas por asientos diferenciales en el apoyo de las paredes, que en las últimas décadas han empeorado de estado como consecuencia de la lluvia que se filtra por las cubiertas.  Este problema se aprecia fundamentalmente en los parámetros de la fachada sur, en torno a la zona del coro, y en el muro exterior de la sacristía y cabecera este.
Igualmente, los movimientos de las tapias y el cambio de la geometría de los soportes también han repercutido en los arcos y en las bóvedas, llegando a ocasionarse daños generalizados de descuelgue de nervios, principalmente en la cúpula donde se sitúa el coro. Pese a que la estructura de la cubierta muestra una conservación aceptable, el revestimiento de teja cerámica presenta roturas y desplazamientos de piezas, por lo que resulta elemental una intervención para impedir que entre el agua. También es preciso actuar en el tejado de la torre y se sustituirá la teja de hormigón por las de cerámica curva, más acordes con el resto de la edificación.
La pared de sillería de piedra que delimita la plataforma de la zona donde se asienta la iglesia padece importantes grietas y desplomes. No obstante, el proyecto no plantea que se intervenga en dicho área pero sí se recomienda la colocación de fisurómetros en las fisuras más importantes con el fin llevar a cabo un seguimiento e ir comprobando su evolución. Ante la limitación económica con la que cuenta el Consistorio, se ejecutarán las intervenciones que requieren una mayor necesidad y urgencia para la integridad de la iglesia. «El presupuesto no es muy elevado por lo que habrá que dejar pendiente para otra fase el resto de actuaciones», manifiesta Isabel Alonso, la alcaldesa del municipio.
El capellán del santuario de Santa Casilda, Félix José Castro,  es el encargado de cuidar el inmueble y de oficiar la misa de los domingos. Los últimos trabajos de reforma datan del año 1999 y hace más de 40 años que no se limpian las paredes interiores.

Tres templos más. Además de Rojas, otras tres iglesias burebanas recibieron la aportación económica de las dos instituciones burgalesas para su conservación y restauración. Así, el templo de Santa Eulalia de Quintanaélez percibió una ayuda de 19.500 euros, con la que se sustituirá la estructura de madera,  los faldones de varias cubiertas y la consolidación del muro. 16.400 euros fueron destinados para la de Nuestra Señora de la Asunción de Santa María del Invierno, que estrenará cubierta con armazón de madera a lo largo de este año. Por último, el templo de San Pedro Apóstol de Zuñeda, que recibió la cuantía más baja de las cuatro (13.900 euros), pero mejorará el estado de su torre.