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La gotera que nunca cesa

L.M.
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El Ministerio de Transportes reparó a finales de 2019, tras años de filtraciones y quejas por parte de los vecinos, las humedades del túnel de Legión Española bajo la BU-11. Las lluvias de febrero han destapado de nuevo el problema

Este paso es empleado a diario por cientos de vecinos y de conductores de la zona sur de la capital. - Foto: Luis López Araico

Una de las formas más crueles de tortura es la denominada gota china. La ejecución de este sistema se basa en la caída de una gota de agua fría cada cinco segundos sobre la frente del preso, que provocaba, al paso de las horas, daños en la piel y la imposibilidad de dormir o beber. Salvando las distancias, el túnel de la BU-11 a la altura de la calle Legión Española sufre también su particular tortura de la gota. Esta dotación, cuyo particular es el Ministerio de Transportes, lleva años con numerosos problemas de humedades y filtraciones de agua, que han provocado las quejas entre los vecinos que viven al otro lado del paso.

A finales de 2019 el por aquél entonces Ministerio de Fomento cortó la circulación para acometer una serie de arreglos y repintado, asegurando que con ello se conseguiría eliminar de una vez las humedades. Sin embargo, estas han vuelto a aparecer con las últimas lluvias de febrero. Fuentes del organismo estatal consultadas por este periódico admiten que los trabajos acometidos resultan«parcialmente ineficaces», por lo que adelantan que «cuando finalice la época húmeda se va a proceder a la retirada de las medias cañas y a su sustitución por unas que impidan, de manera efectiva, la caída de agua sobre calzada o acera». Cabe recordar los numerosos problemas de circulación que el corte al tráfico de este túnel, que da acceso a la BU-11 a todos los vecinos de la zona sur de la capital, supuso durante el tiempo de arreglo, que se prolongó varios días.

Durante esas jornadas, según precisan desde el Ministerio de Transportes, se llevaron a cabo reparaciones puntuales y pintado de todos los paramentos interiores del paso inferior y se impermeabilizó parte de la superficie de la cara superior del marco de hormigón con el fin de evitar la entrada de agua al trasdós del marco de hormigón. Además, se renovó el sellado en algunas zonas de unas medias cañas o semituberías que se instalaron hace varios años para recoger eventuales filtraciones a través de las juntas de hormigonado, y que resultan «parcialmente ineficaces». Tocará ahora, bien como medios propios o bien mediante la adjudicación a una empresa especializada en este tipo de problemas y trabajos, solventar de una vez por todas una cuestión que trae de cabeza tanto a vecinos como a conductores y a los propios técnicos del ente estatal.