La marcha de las pensiones llega a Burgos

I.E.
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La Columna Norte de jubilados que marcha hacia Madrid para la gran manifestación del 16 de octubre hace paradaen Burgos para denunciar que la Caja de la Seguridad Social ha sido «vaciada de forma ilegal e irresponsable»

La marcha de las pensiones llega a Burgos - Foto: Miguel Ángel Valdivielso

Javier Martínez (Barakaldo) es uno de los principales agitadores de la formación de la Columna Norte, que el próximo 16 de octubre llega a Madrid para participar en la gran manifestación en defensa de las pensiones. La marcha, en la que participan 32 personas de forma permanente y unas 40 al día, ‘tomó’ ayer la capital burgalesa tras varios días de ruta por una provincia que les ha recibido «con mucho cariño y mucha simpatía». «Es muy emotivo pasar por los pueblos y ver que te aplauden, que las personas mayores te ofrecen comida y descanso sin nada a cambio», subraya este jubilado de 63 años.
Se declara un andarín, pero los kilómetros van haciendo mella en su físico. No obstante, no le importa con tal de «visibilizar la injusticia» con la que se trata a los pensionistas». «Ya no es que no nos revaloricen el IPC, que lo acabarán haciendo, es que se están cargando el sistema y hasta que no lo privaticen no van a parar», se lamenta. En su opinión, políticos, economistas e incluso tertulianos se han confabulado en los últimos tiempos para «pervertir el lenguaje». «Se habla de inversión en infraestructuras o presupuestos de Defensa, pero cuando le toca el turno a las pensiones se pronuncia, qué casualidad, la palabra gasto», resalta, «cuando se trata de abonar lo que merecen -bastante menos- a quienes han cotizado toda su vida, a los que han construido este país».
Ramiro Ruiz (Torrelavega) tiene 78 años y muchas batallas laborales a sus espaldas. Confiesa estar «algo cansado» por la caminata, pero «emocionado» por la respuesta que dan los vecinos de los pueblos al paso de la columna. «Cuando ves a un matrimonio mayor, sencillo, que sale al paso para darte lo que tiene, una alubiada con sus sacramentos, pues es una alegría», afirma.
Este cántabro que se unió a la marcha que partió de Bilbao con otros dos compañeros echa de menos la implicación de «personas más jóvenes» en las reivindicaciones. En su opinión, las pensiones de los actuales jubilados están en riesgo «pero las que verdaderamente peligran son las de la gente de 40 y de 50;y por aquí no se les ve», se queja. Reconoce que, dado que no trabajan, ellos tienen tiempo de protestar, pero recuerda que «cuando se acaba la jornada laboral», él participó «en muchas luchas y manifestaciones». Asimismo, advierte de que «todos los logros conseguidos en la transición en materia laboral y social no fueron ningún regalo, hubo que batallar». «Y ahora nos están arrebatando derechos sin poner oposición», explica, para insistir en que «los que peor lo tienen son los que vienen detrás».
Periko Bergara (Barakaldo) es un histórico de la lucha obrera. No es la primera marcha en la que se embarca, pues ya estuvo presente hace 27 años en la míetica ‘Marcha de Hierro’, aquella que formaron 750 trabajadores de Asturias y País Vasco para dirigirse a Madrid contra las medidas del Gobierno para reestructurar el sector siderúrgico. Admite que cobra la pensión máxima y que por ello algunos se extrañan de que se haya embarcado en esta aventura, pero se confiesa «preocupado por quienes menos tienen y por los más jóvenes». Sobre el trato recibido por los vecinos de los pueblos, asegura que resulta «reconfortante cómo han salido a la calle para darte lo que tienen».
Decenas de pensionistas burgaleses dieron ayer la bienvenida a la Columna Norte cuando llegaban a la capital, a la altura de Bridgestone. Hicieron compañía a los manifestantes hasta la Plaza de Roma, donde se organizó un mitin en el que la expresión más oída fue: «Gobierne quien gobierne, las pensiones se defienden». Con este en los labios viajan a Madrid para defender las pensiones de todos.