"Soy víctima de una persecución por parte de la Junta"

F.L.D.
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El gestor Jesús Antonio Antolín se sentó el martes en el banquillo por un delito de apropiación indebida

"Soy víctima de una persecución por parte de la Junta" - Foto: Jesús J. Matías

Todo es falso, un complot para hundir su reputación y su vida. A estas dos premisas se agarró el gestor Jesús Antonio Antolín para defender su inocencia en el primero de los tres juicios que tiene en la Audiencia Provincial por apropiación indebida del dinero de sus clientes. En este caso, la acusación la ejercían tres hermanas que le ingresaron 31.200 euros como provisión de fondos para poder tramitar una herencia. Según el escrito de la Fiscalía, el acusado no hizo frente a los pagos correspondientes a impuestos, registro y notaría, y tuvieron que ser las afectadas las que, tras varios requerimientos de la Junta de Castilla y León, solventaran las deudas, recargos incluidos. Del dinero que ingresaron al gestor, nunca volvieron a tener noticias.

Tampoco Antolín fue capaz de dejar muy claro el paradero de ese dinero en su declaración ante el Ministerio Público y la acusación particular. Explicó que su manera de proceder siempre que asumía algún asunto de herencias u operaciones de compraventa era pedir una prórroga en el pago de impuestos ante la Junta por «los problemas que puedan ir surgiendo en el proceso» y así tener margen de maniobra. En el caso que se juzgó el martes, insistió que «siempre habían sido presentados en plazo y con el consentimiento de las clientas». Sin embargo, el órgano tributario advirtió a las denunciantes de que no tenía ningún poder y de que tenían que hacer frente a las cantidades adeudadas. Esas notificaciones son, recalcó, el principio del fin de su negocio. «Me interrumpieron el procedimiento y nunca más supe de las hermanas. La responsable de la oficina liquidadora las manipuló e inició una persecución contra mi persona. Soy una víctima».

La claridad con la que acusó a empleados de la Junta y también a notarios y personal del registro de poner en contra a sus clientes por motivos que, puntualizó, «desconoce», se difuminó cuando tuvo que aclarar ante el Fiscal y la acusación particular el paradero del dinero. Aseguró que los fondos están aún en su despacho y que no ha devuelto aún porque «no han venido a reclamarlo». Al recordarle que la cuenta en la que lo ingresaron estaba a cero, aseguró que «mi gestoría ha movido más de 6 millones de euros que han ido circulando en función de las necesidades por las 23 cuentas que hay a disposición de los clientes. Nunca me he quedado con un euro porque no me hace falta».

SIEMPRE DABA LARGAS 

Dos de las afectadas y sus respectivos maridos también prestaron declaración ante el tribunal en la sesión de ayer. Todos coincidieron en que comenzaron a sospechar de la mala praxis del gestor cuando llegaron las primeras cartas de la Junta. Una de ellas, P.A., recordó que trataron infructuosamente contactar con él durante varias semanas. Cuando por fin lo consiguieron, afirmó, «siempre nos daba largas con mucha palabrería y decía que lo iba a pagar todo, pero nunca lo hizo». De hecho, señaló, tuvieron que asumir todos los costes, incluso los del notario y el registro. Fue allí donde les comunicaron que tenía más casos similares pendientes y que «tuvieran cuidado».

Su hermana, C.A., negó haber firmado la autorización que daba libertad a Jesús Antonio Antolín para realizar todo tipo de operaciones, como presentó su defensa. Los otros tres testigos tampoco la identificaron. Su marido subrayó que, una vez que se hicieron cargo de los impuestos y los recargos, le pidieron que les devolviese la provisión de fondos e, incluso, se ofrecieron a «abonar una factura si lo consideraba oportuno, pero nunca más tuvimos más noticias de él». La aseguradora cubrió tras un procedimiento anterior los 32.000 euros que les adeudaba. El juicio se retomará mañana con los escritos finales. La Fiscalía pide 2 años de cárcel y la acusación particular 6.



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