La DO Arlanza, preocupada por la falta de mano de obra

Europa Press
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"Lo sabe de sobra la Consejería y las organizaciones profesionales agrarias están en ello", ha reconocido la secretaria gerente del Consejo Regulador, pero a día de hoy, "nadie ha dado una solución" para la poda en verde

Imagen de archivo de unos viñedos de la DO Arlanza, a finales de mayo. - Foto: Luis Lopez Araico

La secretaria gerente del Consejo Regulador Arlanza, Elisa Fernández Barbadillo, ha trasladado la preocupación de esta denominación de origen por la falta de mano de obra para llevar a cabo la poda en verde que, en el caso de esta zona ubicada en el valle medio y bajo del río Arlanza, en las provincias de Burgos y Palencia, se tiene que iniciar en unos quince días y se prolongaría hasta el 20 de junio, aproximadamente.

Según ha explicado Fernández Barbadillo en una entrevista con la agencia Europa Press, generalmente los trabajadores que se encargan de la poda en verde proceden de países del Este, como Bulgaria o Rumanía, que, a día de hoy, no podrían entrar en España por las restricciones de movimiento de personas en Europa.

"Lo sabe de sobra la Consejería y las organizaciones profesionales agrarias están en ello", ha reconocido la secretaria gerente del Consejo Regulador de la DO Arlanza quien ha asegurado que, a día de hoy, "nadie ha dado una solución" a la "falta de gente" para esta tarea, un problema que comparte todo el sector del vino.

"Se sigue necesitando, esto no se hace sólo", ha insistido Fernández Barbadillo que ha reconocido no obstante que la situación a la que se enfrenta la DO Arlanza, con una superficie de 350 hectáreas, no es la misma a la que se puede enfrentar Ribera del Duero, con más de 20.000. "Haremos lo que se pueda, tarde o temprano porque hay que hacerlo", ha asegurado ya que no hacer la poda en verde sería "bastante problemático" y repercutiría tanto en la vendimia de 2020 como en la poda en seco de la siguiente campaña que supondría un trabajo más costoso.

Según ha explicado, este importante proceso que se hace siempre antes de la floración de la cepa consiste en quitar los racimos que han nacido tras la poda en seco que se realiza a lo largo del invierno para evitar que la planta soporte más kilos de lo aconsejable lo que derivaría, a su vez, en un problema de maduración y de calidad de la uva. "Quedan dos o tres semanas como mucho", ha insistido la secretaria gerente de este Consejo Regulador que ha aclarado asimismo que por la ubicación de esta D.O el ciclo general es algo más tardío que en el resto de denominaciones.

Respecto a la repercusión de los más de 60 días de estado de alarma que lleva el país, Fernández Barbadillo ha asegurado que la mayoría de las bodegas están paradas ya que su principal nicho de mercado es el canal Horeca (hoteles, restaurantes y cafeterías) que fue el primero en bajar la verja a los clientes.

De las opciones que se barajan en estos momentos para dar salida al vino sólo una bodega, de las más grandes de esta DO, se ha interesado por la posibilidad de hacer vendimia en verde, a la espera no obstante de que se concreten las ayudas de las administraciones, mientras que el resto tiene intención de vendimiar como si se tratase de una campaña normal ya que "no hay tanto vino en bodega" y hay suficiente espacio para acoger la producción de 2020.

"Las tres últimas vendimias no fueron nada buenas", ha rememorado al respecto para precisar que la producción de 2019 en la DO Arlanza fue "un poco inferior" a lo normal, lo que se unió a las recolecciones de 2017 y 2018 que fueron "todavía peores" y "catastrófico" en el primer caso cuando no se llegó al 50 por ciento.

Respecto a las perspectivas de la campaña de 2020, la secretaria gerente del Consejo Regulador Arlanza ha asegurado que las cepas están "muy sanas" y presentan unas condiciones de sanidad "estupendas", si bien ha insistido en que es "prontísimo" para hacer cualquier tipo de pronóstico ya que el año pasado heló en junio. "Si sigue así, será una muy buena cosecha, tiene muy buena pinta porque ha llovido", se ha limitado a augurar.

La Denominación de Origen Arlanza se estableció en 2005 para los vinos producidos en el valle medio y bajo del río Arlanza y cuenta en la actualidad con 23 bodegas adscritas que venden su producción de forma mayoritaria en la comarca y en Burgos y en otros destinos como Madrid, Levante y parte de Andalucía.

Respecto a la exportación, que representa en torno al 12 por ciento, los principales mercados de estos vinos son Canadá, Estados Unidos, China, Japón y Suiza que, por el momento, "también están parados".