Sube al 40% los burgaleses que cobran del Estado

L.M.
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A los pensionistas, desempleados y trabajadores del sector público se suman ahora los ciudadanos que perciben parte o la totalidad de sus ingresos de las prestaciones puestas en marcha por el Ejecutivo

Más de 150.000 burgaleses recibirán este mes de abril algún tipo de prestación estatal. - Foto: Miguel Ángel Valdivielso

El estallido repentino y completamente inesperado de la crisis de la COVID-19, sumado a los efectos que está teniendo en el tejido productivo el decreto del estado de alarma desde mediados de marzo ha elevado el número de burgaleses que perciben mensualmente dinero procedente del Estado hasta los 143.464, el 40% de toda la población empadronada según el INE. Hasta febrero formaban parte de esta nómina los aproximadamente 22.500 empleados públicos y las personas beneficiarias de algún tipo de prestación, bien sean los pensionistas (68.200 en la provincia de Burgos) -en cualquiera de sus modalidades- como los desempleados que tienen derecho a algún tipo de ayuda, y que ascienden hasta los 13.361.
Sin embargo, estas últimas semanas se han sumado los 33.400 trabajadores afectados por un Expediente de Regulación Temporal de Empleo, los 6.000 autónomos que van a acceder a una prestación excepcional y los 1.203 nuevos parados que se registraron el pasado mes de marzo. Todo ello eleva la dependencia de miles de familias del Estado y por consecuencia dispara el gasto público que la administración central debe acometer cada 30 días. El grupo más importante de estas nuevas nóminas lo conforman los burgaleses inmersos en un ERTE, la herramienta que han tenido que tomar la inmensa mayoría de comercios, bares, restaurantes, hoteles y fábricas o pequeñas y medianas empresas para que la hibernación de la economía no eche por la borda su situación financiera. Parte de su abono mensual ha sido asumido por el Servicio Público de Empleo (SEPE), con una media percibida de 860 euros según ha asegurado en diversas ocasiones el Gobierno.
No obstante, la cuantía que recibe este segmento de la población, que se encuentra confinada en sus casas a la espera de que concluya el estado de alarma o de que su compañía los saque del expediente para reincorporarlos al trabajo, varía en función de su salario y de su situación familiar.Los ERTE tramitados por fuerza mayor, derivados de la orden de clausura a raíz de la cuarentena, concluirán cuando esta termine, aunque son ya muchos los empresarios y asociaciones -la propia FAE ya lo ha repetido en numerosas veces- que abogan por su extensión progresiva hasta que puedan incorporar a toda la plantilla.Muchas compañías van a tener serios problemas para volver a su actividad previa al coronavirus, por lo que reclaman medidas para que sus empleados se puedan quedar inmersos en los ERTE hasta que sean necesarios y evitar de esta forma los despidos.

Ayudas a emprendedores. Cerca de 6.000 autónomos burgaleses han solicitado el Gobierno la prestación por cese de actividad que puso en marcha elEjecutivo central ante el cierre de sus negocios. También se incluyen los profesionales que demuestren una caída del 75% en su facturación con respecto al mes anterior, y que percibirán al menos 661 euros mensuales.El pago se ha repartido en tres fases distintas dependiendo del momento en el que se registró la petición, y desde la asociaciónAutónomos Unidos Para Actuar (AUPA) de Burgos confirman que la inmensa mayoría de sus socios ya lo han recibido.No obstante, indican que es «insuficiente» ya que muchos continúan con los gastos derivados del alquiler de los locales o del pago a proveedores.