La Eurocámara veta a la candidata a comisaría de Macron

Europa Press
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El veto se debe a que la aspirante se a visto envuelta en un caso de fraude por el uso de fondos europeos para la contratación ficticia de un asistente, escándalo por el que se vio obligada a dejar su cargo de ministra de Defensa en Francia

La Eurocámara veta a la candidata a comisaría de Macron

La Eurocámara ha vetado a la candidata a comisaria de Emmanuel Macron, Sylvie Goulard, tras un segundo examen este jueves ante las Comisiones de Mercado Interior e Industria del Parlamento Europeo. 
Goulard está siendo investigada en Francia y por la agencia antifraude comunitaria (OLAF) por el uso de fondos europeos para la contratación ficticia de un asistente cuando era eurodiputada por el partido de centro MoDem, escándalo por el que se vio obligada a dejar su cargo de ministra de Defensa en Francia y a devolver 45.000 euros al Parlamento Europeo. 
La candidata ha sido rechazada por 82 votos frente a 29 a su favor y una abstención en una votación conjunta en las Comisiones de Mercado Interior e Industria de la Eurocámara, donde le valía mayoría simple para pasar. 
Los grupos del Partido Popular Europeo, Verdes, Izquierda Unitaria Europa, Reformistas y Conservadores, donde está Vox, e Identidad y Democracia --donde están la Liga, Matteo Salvini, y Reagrupación Nacional, de Marine Le Pen--, han rechazado a la candidata, que sólo ha contado con el apoyo pleno de su grupo, los liberales de Renovar Europa, mientras que los Socialistas y Demócratas se han mostrado divididos, según distintas fuentes parlamentarias consultadas. 
El voto en ambas comisiones se ha programado al constatar que la candidata no reunía el respaldo de dos tercios de los votos en la reunión de coordinadores o portavoces de las mismas. 
El veto del Parlamento Europeo a la candidata de Macron, a falta de que se pronuncie la Conferencia de Presidentes de la Eurocámara, es decir, su presidente David Sassoli y los líderes de los grupos, que según fuentes parlamentarias "normalmente respetará el voto", pone en un serio aprieto a la presidenta electa, Ursula von der Leyen, cuya Comisión no podrá asumir su mandato a partir del 1 de noviembre como estaba previsto. 
"Esto es un verdadero problema. Significa que automáticamente la Comisión no podrá echar a andar el 1 de noviembre", han reconocido fuentes diplomáticas. 
Goulard ha tomado "nota" de la decisión del Parlamento Europeo  de vetarla "en pleno respeto de la democracia" y ha agradecido al presidente galo y a la presidenta electa por "su confianza", así como a los eurodiputados que le han respaldado a través de su cuenta de Twitter. 
El Elíseo ha denunciado en un comunicado que Goulard "ha sido objeto de un juego político que afecta a toda la Comisión Europea" y ha avanzado que el presidente galo abordarán con Ursula Von Der Leyen que Francia retenga la cartera propuesta. 
La candidata, que aspiraba a la cartera de Mercado Interior, Industria y Defensa, ya se defendió durante su primera audiencia ante la Eurocámara, asegurando que estaba "limpia" y no estaba "imputada" y, en las aclaraciones adicionales que tuvo que remitir, a los eurodiputados por escrito, tras no pasar el primer examen, dejó claro que sólo dimitiría en caso de ser condenada y cuando haya una sentencia "firme" y evitó comprometerse a dimitir de la Comisión Europea si finalmente la imputaban, como le exigieron los eurodiputados, aunque consultaría con la presidenta electa los pasos a seguir. 

 

Segundo examen 

En su segundo examen, numerosos eurodiputados han criticado las contradicciones de que dimita en Francia por el escándalo pero pueda ser comisaria y varios le han lanzado si no debería renunciar a su candidatura por responsabilidad y por qué no se compromete a dimitir si resulta imputada en Francia y también han afeado que no haya dado más explicaciones sobre su contrato de consultoría para el Instituto Berggruen, un grupo de opinión estadounidense, entre 2013 y 2016, cobrando 13.000 euros al mes, mientras era eurodiputada. 
Goulard ha insistido en que no dimitió en Francia sino que se apartó del cargo, que no está "imputada" y ha rechazado renunciar a su candidatura, apelando a la "presunción de inocencia", al tiempo que ha recordado que el propio secretario general de la Eurocámara ha dado por "resuelto" su caso para defenderse de las numerosas críticas de los eurodiputados. 
"No he sido imputada, miren la realidad de los hechos", ha defendido la candidata, que ha confiado en que la investigación judicial se cierre pronto, si bien se ha mostrado" prudente" porque "la justicia no se ha pronunciado" todavía. Si fuera imputada finalmente, ha dicho, "puede haber, evidentemente una responsabilidad política" y por tanto consultará la situación con la presidenta electa, dejando su dimisión bajo su" responsabilidad". 
Respecto a su contrato con el grupo de opinión estadounidense, Goulard ha insistido en que el Parlamento Europeo "permite" a los eurodiputados "tener actividad" y ha zanjado en que "la cuestión ética" es algo "más subjetivo", al tiempo que defendió que su trabajo se centró en "la promoción de la idea europea", lamentando que se ponga en duda su "integridad". 
En su primer examen, ya recordó que la Comisión de Asuntos Jurídicos de la Eurocámara validó su declaración de bienes presentada, subrayando que declaró "todo" y "todo era legal" y aunque admitió que sus honorarios eran "sumas elevadas" pero en línea con lo que se paga por este tipo de trabajo de "consultoría internacional". 
Muchos eurodiputados han cuestionado además que pueda encargarse de una cartera tan amplia como la de Mercado Interior, Industria, Defensa y Espacio y plantearon quitarle competencias sobre Medios Audiovisuales.