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La UE aprueba el mandato negociador de Gibraltar

Agencias
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España deberá controlar el aeropuerto para suprimir la Verja pero quiere ceder la tarea a Frontex

Vista del peñón de Gibraltar en una imagen de archivo - Foto: A.Carrasco Ragel

La Unión Europea (UE) aprobó este martes de manera definitiva el mandato para que la Comisión Europea (CE) negocie con el Reino Unido el convenio sobre la situación en la que quedará Gibraltar tras el Brexit, informaron fuentes comunitarias y confirmó después el Consejo.

El visto bueno final lo dieron los ministros de Economía y Finanzas de la UE en la reunión que celebran hoy en Luxemburgo, en un trámite meramente formal después de que el viernes los embajadores de los Estados miembros ya dieran luz verde al mandato negociador. La UE ve con buenos ojos que se elimine la Verja, pero a condición de que España -con la asistencia de Frontex durante los primeros cuatro años- controle el paso fronterizo en el aeropuerto y puerto del Peñón.

Pese a la aprobación de los diplomáticos, el visto bueno de los ministros era imprescindible para que puedan comenzar las negociaciones entre Bruselas y Londres.

El Consejo europeo, que reúne a los Estados miembros, indicó en un comunicado que este martes se adoptó "una decisión por la que se autoriza la apertura de negociaciones para la celebración de un acuerdo entre la UE y el Reino Unido con respecto a Gibraltar, así como las directrices de negociación".

"De este modo, la Comisión Europea puede ahora entablar negociaciones formales con el Reino Unido respecto de Gibraltar", añadió.

La institución comunitaria aseguró que el objetivo de las conversaciones es "establecer un acuerdo amplio y equilibrado" entre los Veintisiete y el Reino Unido sobre el Peñón, "habida cuenta de la situación geográfica y las especificidades de este territorio".

Detalló que el pacto entre Londres y Bruselas sobre Gibraltar "debe entenderse sin perjuicio de las cuestiones de soberanía y jurisdicción".

El pasado 31 de diciembre, España y el Reino Unido lograron un principio de acuerdo sobre el Peñón, pero está pendiente del tratado que puedan alcanzar la Comisión Europea y el Gobierno británico sobre la situación en que quedará Gibraltar, en cuestiones como el tránsito fronterizo.

Por ese motivo, en julio pasado, el Ejecutivo comunitario ya presentó su propuesta de directrices para la negociación.

Tras la publicación de la propuesta de Bruselas en verano, el Reino Unido consideró que ese documento "socava la soberanía británica del Peñón" y "entra en conflicto con el acuerdo marco alcanzado con España" en Nochevieja.

Gibraltar también manifestó su oposición porque entendía que el proyecto de mandato dejaba el control de sus fronteras en el puerto y el aeropuerto en manos de España, y no de agentes europeos de Frontex, como se determinó en el principio de acuerdo alcanzado el pasado 31 de diciembre.

El mandato que propuso la Comisión señalaba que el control y la vigilancia de las fronteras exteriores se realizarían en el puerto, el aeropuerto y las aguas de Gibraltar "y correrían a cargo de España".

El proyecto del Ejecutivo comunitario no mencionaba a Frontex, pero el comunicado que Bruselas divulgó cuando publicó en julio su propuesta de mandato sí precisaba que en circunstancias en las que sea necesario un mayor apoyo técnico y operativo, cualquier Estado miembro, incluida España, podrá solicitar la asistencia de la Agencia Europea de la Guardia de Fronteras y Costas.

En cualquier caso, los Estados miembros de la UE han analizado desde julio el proyecto de mandato de la Comisión y han introducido cambios.

Fuentes diplomáticas constataron el viernes que los cambios no son "sustanciales" y confiaron en que las negociaciones sobre la futura situación de Gibraltar entre Londres y Bruselas duren "poco, meses", si bien señalaron que dependerá también "de los británicos". Asimismo dijeron esperar que las conversaciones empiecen en octubre.

Gibraltar no estaba incluido en el acuerdo sobre la relación tras el Brexit que Londres y Bruselas cerraron a finales del año pasado, por lo que se necesita pactar un convenio separado.

 

Gibraltar no será parte de Schengen

En el plano económico y fiscal, los Veintisiete insisten en que los altos estándares europeos deben ser el "punto de referencia" en las negociaciones que tengan que ver con el régimen de ayudas de Estado, criterios sociales y laborales, requisitos medioambientales, reglas fiscales y contra el blanqueo de capitales, entre otras áreas.

Así, por ejemplo, el mandato avisa de que se deberá garantizar que el puerto de Gibraltar compite de manera justa con los puertos europeos, mencionando especialmente el de Algeciras y los servicios de 'bunkering'

El documento establece además que se negociará "en pleno respeto de la integridad territorial" de los Estados miembro y sin afectar a la posición legal de España respecto a la soberanía y jurisdicción de Gibraltar.

Junto al mandato, el Consejo ha incluido una declaración propia para dejar claro que la supresión de la Verja busca asegurar el desarrollo y prosperidad de la región y "no puede ser interpretado como la participación de Gibraltar en el acervo de Schengen".

De este modo, la UE quiere evitar que el resultado de un acuerdo de los 27 con Reino Unido sobre el Peñón se interprete como una ampliación del espacio europeo sin fronteras ni de la Unión Aduanera.

En todo caso, sea cual sea el resultado de las negociaciones entre Bruselas y Londres, el escrito al que ha tenido acceso Europa Press advierte también de que "necesitará el acuerdo previo del Reino de España" para ser aceptado por el bloque.

Los Veintisiete se hacen cargo de la "situación geográfica particular" de Gibraltar y de la "relación especial" con España, por lo que abogan por negociar un acuerdo "amplio y equilibrado". Un acuerdo, añaden, que esperan sirva para el desarrollo social y económico no solo de Gibraltar sino también de la región española del Campo de Gibraltar.