El parón de la automoción frena la contratación de las ETT

G. ARCE
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1 de cada 4 contratos temporales que se firman en Burgos al año son 'subcontratados' a estas compañías de recursos humanos, en su mayoría de apenas un mes de duración

El parón de la automoción frena la contratación de las ETT - Foto: Alberto Rodrigo

El negocio de la contratación temporal, el de las ETT, es un buen termómetro para medir la tensión del mercado laboral. Y la temperatura del mismo lleva bajando desde hace varios meses. La actividad de las empresas especializadas en poner trabajadores a disposición de otras empresas ha descendido entre un 1,5% y un 5%, según las estimaciones de las compañías de recursos humanos consultadas, que confirman que en Burgos es especialmente acusada esta desaceleración por la importante dependencia que tienen de su principal cliente: la industria auxiliar de la automoción.    
Pese la ralentización del mercado laboral, las ETT siguen siendo protagonistas clave del mismo y un proveedor de mano de obra muy importante para las empresas. El pasado año gestionaron 33.394 contratos, lo que supone un descenso del 1,5% con respecto al año precedente, un dato que contrasta especialmente con los crecimientos de dos dígitos que habían experimentado en los últimos ejercicios de la recuperación económica.
Pese a la ralentización, el 25% de los 133.123 contratos temporales que se cerraron en Burgos (uno de cada cuatro) está en sus manos, consolidando a estos intermediarios como actores clave en la economía local. «No destruimos empleo pero sí lo creamos a un ritmo menor del que estábamos acostumbrados», reconoce Eva Franco, directora de Adecco en Burgos.
No solo hay una estabilización o ralentización de la actividad (y de los contratos) en las empresas auxiliares de la automoción, explica Jesús Fernández, responsable de Randstad en Castilla y León, sino que tampoco aumenta el empleo al ritmo esperado en otro cliente local clave, la industria alimentaria, caracterizada siempre por su estabilidad laboral. «Por ello, hemos notado más el descenso en Burgos que en el resto de provincias de Castilla y León, donde sí hemos tenido números positivos».
La automoción local, añade Carlos de Miguel, de De Miguel Gestión, «vive un momento de cambio de ciclo y, como tal, una crisis. Lo que es malo para esta industria es malo para el conjunto de la ciudad y la provincia y repercute en toda la contratación». Para esta ETTprovincial es evidente «un cierto temor en el mercado laboral», que se está agravando con problemas incipientes de falta de liquidez, especialmente entre las pymes.   
La actividad de las compañías de recursos humanos se centra, principalmente, en perfiles de peones industriales, camareros, mozos de almacén, carretilleros o administrativos. «La duración de los contratos es muy variable y depende de las soluciones que se quieran dar a la flexibilidad de las empresas a cada momento productivo».
Partiendo de estas necesidades, la media de duración suele estar entre un mes o mes y medio, y el trabajador tipo tiene entre los 25 y 40 años. Aunque el porcentaje es variable dependiendo el sector, el tamaño de la empresa y la cualificación del contratado, las ETTpueden llegar a cubrir hasta un 20% de la plantilla.
La actividad de las ETT es muy sensible a los cambios en la normativa laboral y, por ello, están muy atentos a los ajustes que se anuncian en la reforma laboral, cuyos aspectos más polémicos (el tratamiento del despido, entre ellos) se quieren derogar por fases y apostando por el diálogo social, según han adelantado los responsables del Ejecutivo. Los retrasos en la toma de decisiones a este respecto, aumentan las incertidumbres y también las precauciones en los departamentos de recursos humanos.
También se ha notado en la contratación temporal la reciente subida del Salario Mínimo Interprofesional (SMI) a los 950 euros. «En Burgos los salarios son históricamente más altos con respecto a otras provincias de Castilla y León y todas las empresas que tengan referenciadas sus tablas salariales al SMI ya tienen un incremento de costes, lo que va a provocar que se contrate menos», apunta el responsable de Randstad.
«El salario mínimo y los cambios en la reforma laboral generan un contexto en el que impera la prudencia a la hora de contratar, nadie se atreve a comprometerse». Eva Franco destaca que en enero ha habido mayor actividad en Adecco que en el mismo mes del año anterior, lo que atribuye, entre otros motivos, a una anticipación de contratos en previsión de cambios que puedan acometerse en la Reforma Laboral.
Las previsiones para el resto del año apuntan a un tónica parecida a la actual, muy marcada por la incertidumbre, aunque hay esperanzas de que el panorama laboral se despeje a partir del mes de abril y repunte la contratación. No obstante, matizan las ETTconsultadas, «nadie se atreve a decir lo que va a pasar...».