Clark, un líder singular

C.P.
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El americano y el San Pablo acuerdan la rescisión de su contrato ante la dificultad para regresar de Estados Unidos. Durante su etapa en Burgos, le costó ganarse a la afición por su carácter frío, pero acabó convenciendo a base de buenas actuaciones

Clark no regresará a España para jugar la fase final de la Liga Endesa. - Foto: Alberto Rodrigo

Earl Clark no volverá a vestirse de azulón esta temporada. El ala-pívot americano y el San Pablo llegaron ayer a un acuerdo para la rescisión del contrato que los unía, por lo que Joan Peñarroya no podrá contar con su estrella en la hipotética fase final de la Liga Endesa. Se trata, sin duda, de una baja muy sensible, ya que era el jugador que más minutos acumulaba, el más valorado, el máximo reboteador y sobre el que pivotaba gran parte del juego del equipo.


El interior estadounidense puso rumbo a su país al inicio de la pandemia a la espera de que la situación mejorase y confió en poder regresar en el caso de que se reanudara la competición. Sin embargo, su vuelta a España se complicó y tanto el club como el jugador decidieron separar sus caminos. El elevado caché del exNBA y la reduccción notable de presupuesto que deberá acometer el San Pablo invitan a pensar que jugó el último partido de su carrera con estos colores ante el Dinamo Sassari.


Clark llegó el pasado verano procedente del KK Budunost de Montenegro con 31 años y la vitola de estrella. El fichaje supuso un esfuerzo económico importante al club, pero fue una petición expresa de Peñarroya para liderar el proyecto. Su experiencia en la NBA, donde compartió vestuario con Pau Gasol y Kobe Bryant, y en la Euroliga le convirtieron en la gran apuesta burgalesa en el año del estreno europeo. Estaba llamado a ser el nuevo Thompson o el nuevo Sutton, en definitiva, el nuevo héroe de la hinchada del Coliseum.


Su carácter frío y su irregularidad durante los primeros encuentros no terminaron de convencer a la grada, aunque ya en la tercera jornada dejó muestras de su enorme talento en la victoria ante el Joventut de Badalona. Clark hizo un ‘doble-doble’ de 20 puntos y 12 rebotes para lograr 30 créditos de valoración. También empezó a dejarse ver en la Basketball Champions League (BCL) y, sin ser del todo regular, fue seduciendo al club y al Coliseum.


Durante su tiempo en Burgos, Clark lideró a la plantilla de una forma singular. No era un líder al uso. Era peculiar. Nada de discursos embravecidos ni gritos alentadores. Era un tipo tímido y muchas veces daba la sensación de estar sumergido en su propio mundo cuando estaba fuera de la pista. Dentro de ella, siempre predicó con el ejemplo. Era el primero en llegar a los entrenamientos y desde el club siempre se valoró...

 

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