La hija del general

R.P.B.
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María Eugenia Yagüe desempolva sus recuerdos y el álbum íntimo y familiar de su padre, Juan Yagüe Blanco, en su último libro, publicado por SND Editores

Imagen del álbum familiar de la familia Yagüe, con el general soriano ejerciendo de amantísimo padre y esposo en la intimidad. - Foto: Fondo familia Yagüe

Se ha pasado la vida recordando a su padre. Creó una fundación que lleva su nombre, conservó su riquísimo archivo. Publicó libros y montó exposiciones. María Eugenia Yagüe ha ejercido toda su vida de hija del general, así que no extraña que su último libro haya sido escrito en clave íntima. Mi padre, el general Yagüe (SND Editores) abunda en la vida del militar sublevado que fue capitán general de Burgos; pero lo hace en clave íntima, trazando su perfil más humano y exhibiendo el álbum familiar, el de ese padre de familia que se desvive por su mujer y por sus hijos.María Eugenia Yagüe habla en el libro de un padre recto pero cariñoso, de un hombre decente e íntegro. De su participación en la Guerra Civil (en concreto de episodios como los de Badajoz) no dice nada. 

Sí desvela intimidades de su progenitor con Franco con «Juanito», como el llamaba el dictador. Eran relaciones «de amores y desamores, y de celos mal reprimidos. Franco sabía que contaba con su lealtad y su cariño. Cuenta la Yagüe que cuando el general llegaba a comer a casa le decía a su mujer en referencia al Caudillo: «Le tengo en enfadado, me ha llamado por teléfono y se ha despedido diciendo adiós, Yagüe. Pero cuando las relaciones eran buenas y afectuosas, Franco le decía: '¿qué me cuentas, Juanito?'». Todo el libro está repleto de imágenes del álbum familiar. Revelan la vida de privilegio que María Eugenia tuvo en su infancia y juventud comparada con la de la mayoría de los españoles en la posguerra. Fiestas, galas, bailes...

«Mi intención con estas memorias no es otra que cumplir con aquellos que nuestro padre, el general Juan Yagüe Blanco, nos inculcó desde niños. Algo que él sintetizaba en una frase que repetía muy a menudo y que nos marcó a todos: «Yo no voy a dejaros dinero, no lo tengo, pero sí un apellido limpio». Y yo quiero que el apellido que heredé de mi padre, del que siempre me he sentido muy orgullosa, siga limpio». Afirma la hija del general que la popularidad de su padre en Burgos está fuera de toda duda. «Lo que hizo mi padre por Burgos no lo ha hecho nadie», sostiene.

No tiene María Eugenio Yagüe otro objetivo con este libro que perpetuar la memoria de su padre, pero también que «las generaciones presentes lleguen a conclusiones diferentes a lo que hasta ahora se ha pretendido. Yagüe fue un gran hombre, ganó la guerra, pero también supo ganar la paz teniendocomo objetivo propio la reconciliación entre todos los españoles».