El consumo de butano cae más del 30%

L.M.
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La prohibición de desplazarse enSemana Santa a segundas residencias, especialmente a los pueblos, se ha notado mucho en las ventas. El 25% del mercado son hoteles o bares

Las normas de seguridad también llegan a los repartidores de bombonas de butano de la ciudad. - Foto: Luis López Araico

No se lo explican. Los burgaleses, como el resto de españoles, llevamos en casa confinados casi dos meses. El aburrimiento ha provocado que muchos se hayan dado a los fogones y que pasemos todo el día en nuestros domicilios, pero ni con esas aumenta la demanda de butano. Desde Tuga, la empresa encargada del suministro de bombonas, cifran en cerca del 30% el descenso de las ventas con respecto al mismo periodo del año pasado.Bien es cierto que en los últimos días del mes de marzo los burgaleses se lanzaron a acaparar suministro, sumándose el gas butano a la tendencia que se vivió en los supermercados. 
Sin embargo, semanas después el panorama es radicalmente distinto, y buena parte de ‘culpa’ la tiene la ausencia de vacaciones de SemanaSanta. «Los pueblos se llenan de vecinos que habitualmente no viven allí, y que compran una o dos bombonas para vivir unos cuántos días», recuerda Félix Pérez, de Tuga. El consumo de particulares representa alrededor de tres cuartas partes de las ventas totales de su compañía, mientras que el conjunto de hoteles, bares, restaurantes o fábricas es el 25% restante. «Al estar los locales de hostelería cerrados y las empresas a medio gas vendemos mucho menos», lamenta Pérez.
El sector lleva años dando síntomas de agotamiento, y en apenas se ha pasado de las 325.000 unidades anuales a las 251.000 del pasado ejercicio. Una de las posibles líneas de negocio que se les ha puesto encima de la mesa son las lavadoras de gas.Muchas residencias de ancianos, admite, se están planteando su adquisición para poder lavar la ropa en sus propios centros, por lo que la adquisición de butano podría repuntar levemente.