El nuevo hospital sigue en el mismo punto que hace un año

ADRIÁN DEL CAMPO
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La Junta sacó a licitación la redacción del proyecto y la dirección de obra del futuro complejo asistencial de Aranda en mayo de 2019. Tras doce meses ni se ha adjudicado debido a los continuos recursos

El presidente de la Junta, Fernández Mañueco, durante su visita a Aranda en las pasadas elecciones autonómicas. - Foto: Rubén Cacho

Ahora, la mayoría de la población y de los dirigentes políticos aplauden a los sanitarios, exigen recursos para los profesionales, piden reconocimientos económicos para médicos y enfermeras e inversiones. Pero en Aranda de Duero la reivindicación de una sanidad pública y de calidad nunca se detuvo después de la crisis de 2008. En la capital ribereña nunca se olvidaron de las marchas blancas y ante cada deficiencia rápidamente surgía una reivindicación. Detrás de cada protesta o manifestación tampoco ha dejado de latir nunca la joya de la corona para la salud de la comarca: el nuevo hospital. 

Conocedores de esta demanda casi unánime de la población, varios colores políticos la han utilizado, ya sea como arma arrojadiza contra el rival o contra el Gobierno de turno o como promesa electoral. La más recordada en los últimos tiempos es la del actual presidente de la Junta de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco, que en las pasadas elecciones autonómicas, en su visita a Aranda, anunció que la capital ribereña tendría su nuevo hospital en la actual legislatura. Pues bien, los hechos más recientes no auguran un buen destino para dicha promesa. El proyecto del nuevo complejo asistencial de Aranda no avanza y está hoy en el mismo punto que hace un año.

A comienzos del mes de mayo del pasado 2019, la Junta sacaba a licitación la redacción del proyecto y la dirección facultativa de las obras de construcción del nuevo hospital. Un año después, ni siquiera se han valorado todas las ofertas presentadas, es decir, el proceso de adjudicación se encuentra en su fase inicial. La razón han sido los múltiples retrasos consecuencia de los recursos, y sus posteriores resoluciones, presentados por varias empresas que aspiran a ganar el contrato valorado en  2.915.000 euros y que inicialmente habían sido descartadas o requeridas a corregir determinados fallos.

Un inicio desatinado. El arranque del proceso de licitación del nuevo hospital ya fue con mal pie. En un principio y según lo publicado en la Plataforma de Contratación del Sector Público se abría la puerta a que la redacción del proyecto se prolongara durante más de cinco años, y es que en los documentos que estuvieron colgados durante prácticamente tres días en la web estatal únicamente se recogía un plazo de ejecución de 62 meses. Después de que este periódico publicara dicha demora, de todas inusual para un proceso de dichas características, el PP, que gobernaba entonces en solitario en la Junta, salió al paso para aclarar que el plazo para la redacción del nuevo hospital era de once meses y que los 62 meses se debían a la dirección de obra que se licita conjuntamente y que se prolongará hasta finalizar la construcción.  Ante tal polémica, la Junta añadió posteriormente nuevos documentos a la oferta pública que especificaban el plazo de once meses para la redacción del proyecto.

Sin embargo, para los límites de tiempo expuestos hasta ahora el reloj no empezará a contar hasta que se adjudique el contrato a una empresa, por lo que a día de hoy todas las fechas están paralizadas. La licitación empezó a enredarse el 12 de agosto de 2019 cuando la mesa de contratación procedió a la apertura de la documentación presentada por las 18 empresas aspirantes. En ese momento se descartó a tres de las compañías y una de ellas presentó un recurso que fue admitido y finalmente se readmitió a la licitadora.

El 3 de diciembre de 2019 se repetía la historia. Siete empresas eran excluidas de la licitación por no ajustarse al PGOU de Aranda. De ellas, cinco presentaron recursos a la decisión de la mesa de contratación. De todos estos, el Tribunal Administrativo de Recursos Contractuales estimó únicamente dos. Ambos fueron finalmente aceptados y el Tribunal resolvió acordar la retroacción del procedimiento para contratar la redacción del proyecto y la dirección de obra del nuevo hospital de Aranda, o lo que es lo mismo, volver a al inicio de la licitación, a prácticamente un año atrás.

Desde la consejería de Sanidad de la Junta no han facilitado información de en qué punto se encuentra la concesión después de que el pasado marzo se ordenara la retroacción. Se han limitado a decir que todos los procesos administrativos están paralizados por la COVID-19.