Explórate

G.G.U
-

El día 16 se celebrará en Burgos el encuentro regional de personas a las que han diagnosticado un tumor en el pecho y la AECC aprovechará para incidir en la importancia de la prevención, con apoyo del Grupo Promecal

Lou Matilla, diagnosticada en 2015, muestra la camiseta que saldrá mañana a la venta. Con ella, el presidente de la AECC (izda.) y los directores de Diario de Burgos y La 8 - Foto: Miguel Ángel Valdivielso

Explórate. Aprende a palparte el pecho para detectar a tiempo ese bulto que no se explica por el ciclo hormonal y sí por una enfermedad grave como es el cáncer. Una vez al mes es suficiente, pero hazlo. Ese es el mensaje que la junta provincial de la AECC y el Grupo Promecal repetirán hasta la saciedad con motivo del Día Contra el Cáncer de Mama, que se celebra el 19 de octubre en todo el mundo y que en la provincia se conmemorará con un programa de actividades específico. Entre ellas, destaca el vigésimo primer encuentro regional de personas que han estado o están en tratamiento por un tumor en el pecho, que será el miércoles 16 y ahondará, de nuevo, en la importancia de la prevención. 
La Asociación Española Contra el Cáncer (AECC) congregará en Burgos a unas 500 personas, cuyo único nexo en común es un mismo diagnóstico, para que compartan experiencias y disfruten de un día de convivencia con iniciativas variadas: desde la presentación de un proyecto de investigación financiado por la delegación burgalesa de la asociación y una charla del jefe de Oncología Médica en el HUBU, Carlos García, hasta una visita al MEH y, de remate, las actuaciones de Daniel Guantes y Diego Galaz.
El encuentro está patrocinado por varias empresas burgalesas y apoyado expresamente por Diario de Burgos y La 8 Burgos, que mañana inician una campaña de recaudación de fondos para la AECC, semejante a la del año pasado. De nuevo consiste en la venta de camisetas rosas, que es el color que identifica este tipo de cáncer, pero esta vez se ha plasmado el reclamo ‘Explórate’ en mayúsculas en la espalda y no solo hay tallas para adultos, también para niños. Se pondrán a la venta mañana en los quioscos y el lunes, día 14, en las oficinas de Promecal. Cuestan 4 euros y los beneficios se destinarán íntegramente a la asociación. 
El presidente de la junta provincial, Enrique Plaza, recordó ayer en la presentación que la campaña de 2018 fue «una iniciativa de enorme éxito» y pidió a la ciudadanía que vuelva a solidarizarse «para que el mayor número posible de personas muestren su apoyo a la lucha contra el cáncer, en este caso de mama». Como se especifica en la página siguiente, los tumores del pecho son los terceros más frecuentes en la provincia y algo aparentemente tan nimio como ponerse una camiseta en solidaridad con los afectados, puede ser toda una inyección de ánimo.

 

"No lo dejéis pasar"

No es la primera vez que Lou Matilla, trabajadora del Grupo Promecal, pone cara al cáncer de mama en estas páginas, pero su relato sigue emocionando. «Me lo detecté a mí misma hace cuatro años y medio en una autoexploración, pero al principio no le di importancia. Cuando vi que el bulto no era hormonal, que seguía creciendo, supe que no era normal y fui al médico», recuerda, para explicar por qué es tan importante aprender a explorarse y participar en el cribado poblacional de la Consejería de Sanidad, para mujeres de entre 45 y 69 años. «Cuanto antes se detecte, menos agresivo será el tratamiento», dijo.
En su caso, el tumor que ella se detectó acabó adquiriendo un tamaño importante y en las pruebas vieron que justo detrás había otro «escondido». Así que el tratamiento de Matilla no pudo ser conservador, tuvo que hacerse una mastectomía y enfrentarse a lo que para una mujer supone perder un pecho. «Siempre he dicho que es como una mutilación, que no es lo mismo que te quiten un trocito a que te quiten uno entero», dijo, pidiendo por favor a las periodistas que tenía enfrente, todas mujeres, que no bajaran la guardia. «No lo dejéis pasar, es muy importante que nos hagamos las pruebas, que vayamos a las citas para las mamografías, para las biopsias... Es muy importante», reiteró, ya con lágrimas. 
Pero si algo tiene claro Lou es que «tengo el mismo derecho a reír que a llorar». Porque, cuatro años y medio después de su diagnóstico, sigue en tratamiento. Su cuerpo ha cambiado y, a veces, en ese largo proceso que es el tratamiento oncológico y el después de la terapia, hay desánimo. «Y es muy importante ver que tienes apoyo. El año pasado por estas fechas estaba de baja por otra operación y ver a todo mi grupo con la camiseta, me emocionó. Me hizo ver que no estaba sola, que lo podía superar y que podía hacer una vida normal», dijo.
La normalidad es el objetivo para todo paciente oncológico, pero no solo en el sentido de vuelta a la rutina y ese ‘antes’ de que la vida se parara. También en la relación con los demás. «En el cáncer de mama se te cae el pelo, las cejas, las pestañas... La gente no te mira igual y creo que es importante normalizar esta situación y hablar de lo que no se ve», concluyó.