Caleruega y Santo Domingo de Guzmán

Máximo López Vilaboa / Aranda
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La localidad ribereña ha sido reconocida por saber engrandecer la figura de su paisano así como el rico patrimonio que el pueblo atesora en relación con el fundador de la Orden de Predicadores (Dominicos)

Imagen de la procesión de Santo Domingo de Guzmán en Caleruega en el año 1955 recorriendo las calles de la localidad. - Foto: Archivo de Máximo López

Ayer tenía lugar en Valcabado de Roa la ceremonia de entrega del Premio Renacimiento al municipio de Caleruega. Este significativo galardón es otorgado por la Asociación Cultural La Olmera y celebra este año su novena edición. Ayer se premiaba a un municipio y a su ayuntamiento por haber gestionado iniciativas culturales y medioambientales. Asimismo, tal como manifiesta la infatigable Concha Díez Valcabado, Caleruega ha sabido engrandecer la figura de su paisano Santo Domingo de Guzmán, así como el rico patrimonio que el pueblo atesora en relación con el fundador de los dominicos.
 Como prueba de esta relación tan cercana entre Caleruega y Santo Domingo de Guzmán, el ribereño más universal, publicamos hoy tres imágenes de una procesión realizada el 4 de agosto de 1955. En ellas podemos ver a todo el pueblo que ha sacado en procesión las imágenes de Santo Domingo de Guzmán, de su madre Santa Juana de Aza, de su hermano el beato Manés y de la Virgen del Rosario, ya que una antigua tradición atribuye al santo calerogano el origen de la devoción mariana del rezo del rosario.
Todas estas imágenes pertenecen a la visita a Caleruega del obispo de Osma, Saturnino Rubio Montiel, acompañado de todo el cabildo de la catedral oxomense. Esta presencia el día del santo tenía como fin reconocer canónicamente la nueva comunidad de padres dominicos que se había establecido en la villa natal del santo. El acto tenía un sabor agridulce para las autoridades eclesiásticas del Burgo de Osma pues ya se sabía que toda la Ribera del Duero burgalesa iba a pasar a depender de la archidiócesis de Burgos.
En ningún momento se mencionó tal circunstancia pero un dominico presente en el acto lo narraba así: «Queremos añadir que la fiesta la organizamos presintiendo que sería el último año de la unión de Caleruega con la diócesis de Osma. Nada dijimos de esto y nada dijeron tampoco el señor obispo y cabildo, pero bien seguro estoy de que todos pensamos en ese trance doloroso para todos, bajo muchos aspectos. Son muchos y grandes los recuerdos que nos unen para que se rompieran sin dolor. Por eso los actos todos se revistieron de un carácter fraternal».
Santo Domingo de Guzmán (1170-1221) es fundador de una de las órdenes religiosas más importantes de toda la Historia de la Iglesia: la Orden de Predicadores, más conocida como dominicos en honor de quien la fundó. Cuentan que antes de su nacimiento su madre, Juana de Aza, había ido en peregrinación desde Caleruega al monasterio de Silos para rezar ante el sepulcro de Santo Domingo y pedirle un hijo. Santo Domingo de Silos se le apareció y le dijo que iba a tener un hijo, por eso Juana de Aza eligió el nombre de Domingo para el niño.
Existen otras tradiciones en torno al nacimiento de Santo Domingo de Guzmán. El primer biógrafo del santo, Jordán de Sajonia, las cuenta en su obra Libellus de principiis Ordinis Fratrum Praedicatorum, escrita en 1234. La madre del santo soñó que llevaba en el vientre un perro con una antorcha encendida, con lo que se prefiguraba que el hijo que había de concebir sería predicador insigne que, con el ladrido de su santa palabra, excitaría a la vigilancia a las almas dormidas en el pecado y llevaría por todo el mundo aquel fuego que Jesucristo vino a traer a la tierra.
También se cuenta que santa Juana de Aza, en el momento del bautizo, vio que el niño tenía una estrella en la frente, simbolizando que sería luz de los pueblos, iluminando a aquellos que yacían en las tinieblas. Por este motivo Santo Domingo de Guzmán es representado a veces con una estrella en la frente y con un perro a sus pies que porta una antorcha y que se apoya sobre el globo terráqueo.