Y Drácula vampirizó a Stoker

I.L.H.
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La fama del vampiro ha eclipsado al autor. El editor burgalés Antonio Sanz Egea le saca de las sombras al recopilar todos sus cuentos, de los que la mitad son inéditos en este formato

Antonio Sanz Egea es admirador de Stoker y miembro de la asociación Sad Hill.

Es editor, lector y cinéfilo. Esas tres condiciones de Antonio Sanz Egea tenían que darse para adentrarse en una historia con muchas sombras. Se requería también fascinación por Drácula y por la figura de su creador, Bram Stoker, para que indagar más allá del mito no se convirtiera en una aventura terrorífica. Y que el proyecto fuera tan atractivo como la novela que ha vampirizado a su autor.   
El interés personal del burgalés Antonio Sanz Egea por Bram Stoker engloba todo. "No fue un encargo. Fui yo quien quiso rastrear qué había escrito además de Drácula", precisa el editor que durante algo más de tres años ha estado investigando en los cuentos que escribió en vida. "Me interesaba porque era lo menos conocido. Se han publicado un par de novelas y una selección pequeña de relatos. Pero era evidente que había escrito mucho más, así que empecé a hacer una datación y recopilación de los cuentos que fue publicando en periódicos".
Drácula le chupó tanta sangre a Stoker que incluso en el mundo anglosajón no existe un estudio completo de su obra, pese a que hay innumerables publicaciones que reflexionan, investigan, contextualizan, adaptan, versionan, ilustran... al vampiro más famoso de la historia. "Drácula le ha trascendido (todo el mundo conoce la historia aunque no sepa quién la creó), pero también ha eclipsado el resto de su obra, que no es menor", subraya.
Así llegamos a los Cuentos completos que publica Páginas de Espuma, un libro que reúne aquellos relatos que se conocían -englobados en El país bajo el ocaso, Atrapados en la nieve y El invitado de Drácula- y otros que estaban dispersos. "Más del 50% de los que he recopilado nunca han sido publicados en un libro; muchos vieron la luz como artículos en prensa y ésta es la primera vez que tienen formato de libro". Sanz Egea es consciente también de que puede haber más: "Estos son los que se conocen hasta ahora, aunque Stoker firmó con varios seudónimos...".

Pero no todo en su escritorio iba a ser terror, fantasmas o vampiros. Stoker relató cómicamente, por ejemplo, las peripecias de su etapa como gestor teatral (dirigió el teatro que abrió Henry Irving), con historias hilarantes de las compañías o policíacas sobre los actores y actrices. "También escribió relatos fantásticos con moraleja, sobre todo los que tienen que ver con la tradición irlandesa. A mí el que más me ha sorprendido es uno breve sobre una historia de amor de una pareja senil (Un trapo amarillo), pero también los hay más filosóficos, sentimentales o profundos".

Sanz Egea, miembro de la Asociación Sad Hill, tiene en mente otra obra colosal: la de recopilar, catalogar y dar forma a todos los textos, fotos y archivos sonoros que tienen sobre el rodaje de El bueno, el feo y el malo. "Tenemos que pensar el formato. Estamos abrumados con lo que tenemos, pero algo haremos".