Aumentan los accidentes laborales mortales en Burgos

J.D.M.
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Suma hasta junio un fallecido más que en todo 2018. La provincia contabiliza una de cada tres víctimas mortales en Castilla y León en los primeros seis meses

Aumentan los accidentes laborales mortales en Burgos - Foto: PABLO LORENTE Pablo Lorente

Seis trabajadores han fallecido en la primera mitad de 2019 en nuestra provincia como consecuencia de algún accidente laboral, superando ya las cinco víctimas mortales de todo 2018. Entre Burgos y León suman 12 de las 19 muertes contabilizadas entre enero y junio en Castilla y León, una más que las registradas en la región durante el mismo periodo del año pasado, según el último informe de siniestralidad en el trabajo publicado por la Junta. Al total hay que añadir el fallecimiento este lunes de un operario de 36 años de la empresa Lingotes Especiales, de Valladolid, que sufrió una parada cardiorrespiratoria y se desplomó contra una máquina en la fábrica de componentes de automoción.
El aumento de la actividad con la recuperación económica ha llevado consigo, igualmente, un incremento de la siniestralidad en el trabajo. El año pasado, Burgos se situaba al frente de la Comunidad en número de percances, con 5.344, por los 5.228 de Valladolid o los 3.944 de León. «Es inaceptable que provincias con más población activa tengan menos accidentes laborales que nosotros. Tenemos que buscar soluciones», reclamaba Pablo Dionisio Fraile (UGT), el pasado 1 de mayo. «No podemos permitir que haya más accidentes en nuestra provincia y eso es una cuestión de cultura, de que todos trabajemos en prevención, las empresas también», refrendaba Ángel Citores (CCOO). Ambos secretarios provinciales se acordaron entonces del albañil de 58 años fallecido un día antes al caerse de un tejado de uralita en Sasamón.
En el primer semestre de 2019, Burgos ha cedido a Valladolid el primer puesto en siniestralidad laboral en la región, al registrar 2.737 accidentes con baja en jornada de trabajo, un 5% más que en el mismo periodo del 2018 (2.604), pero 18 percances menos que los contabilizados en la capital pucelana (2.755), según las estadísticas elaboradas mensualmente por el Servicio de Relaciones Laborales.
De los 2.737, 18 fueron graves, tres menos que el pasado ejercicio, pero el número de fallecidos aumentó un 500%, pasando de uno a seis (uno más que en todo 2018). Entre los siniestros fatales, uno correspondió al sector agrario, otro a la industria, dos a la construcción y otros dos a servicios, siendo enero el mes más trágico, al perder la vida dos trabajadores en Burgos.
Los otros 2.713 accidentes fueron leves (131 más que hace un año) y la mayoría, ocho de cada diez, los sufrieron empleados del sector servicios (1.232) y operarios de la industria (1.004). Otras 350 víctimas trabajaban en la construcción y 127 pertenecían al sector agrario.
En Castilla y León, los siniestros graves aumentaron un 10,3% en el primer trimestre del año, hasta los 107, mientras que los leves subieron ligeramente, un 2%, hasta los 12.864, según la Agencia Ical en base a datos del último resumen estadístico de siniestralidad laboral. Así, en los seis primeros meses se contabilizaron en la Comunidad 12.990 accidentes con baja en jornada laboral, lo que supuso 269 más que en el mismo periodo de 2018 y un incremento del 2,1%.
El citado informe de la Junta, además, indica que de los 19 accidentes mortales, nueve correspondieron a lesiones no traumáticas, cinco a accidentes de tráfico, dos a caídas desde altura, un aplastamiento, un atrapamiento y un golpe por un objeto.
en el desplazamiento. Entre enero y junio, Castilla y León contabilizó 1.248 accidentes in itinere con baja (durante el desplazamiento desde el domicilio hasta el lugar de trabajo, y viceversa), de los cuales uno fue mortal. En Burgos se registraron 188, cuatro de ellos graves.