El arreglo de las fuentes ahorra 8 millones de litros

C.M.
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El año pasado consumieron el agua de seis piscinas olímpicas. En las ornamentales se reutiliza para evitar que se malgaste

La fuente del paseo de la Sierra de Atapuerca es una de las más llamativas por la noche. - Foto: Luis López Araico

Burgos cuenta con una red de 357 fuentes repartidas por los diferentes zonas de la ciudad y que el año pasado consumieron aproximadamente 14,7 millones de litros de agua (14.707 metros cúbicos) o lo que es lo mismo, el equivalente a casi seis piscinas olímpicas (una piscina olímpica tiene 2.500 metros cúbicos o 2,5 millones de litros). Estas cifras suponen un ahorro de 8.241 metros cúbicos (o tres piscinas olímpicas) respecto a 2017. El menos gasto de agua obedece, fundamentalmente, a las labores de limpieza y de reparación de los vasos, según señalan desde la Sociedad Aguas de Burgos.

Todas las fuentes se abastecen del agua de la red pública, de modo que su calidad y potabilidad están garantizadas. Hay que distinguir entre las fuentes ornamentales y las de consumo. Por lo que se refiere a las primeras, hay un total de 43 repartidas por diferentes puntos aunque las que más se conocen por sus dimensiones son la de los Delfines, en la plaza España, y la que más consume, la del parque Félix Rodríguez de la Fuente, la del paseo Marceliano Santamaría, la de la Flora, la del paseo Sierra de Atapuerca, la del paseo José María Villacián Rebollo (frente a San Amaro), la de la plaza del Compás de Las Huelgas o la de las Fuerzas Armadas. Todas ellas cuentan con una iluminación.

El Ayuntamiento tiene adjudicado su mantenimiento a una empresa privada y su coste supera los 220.000 euros al año. En muchas de ellas el agua utilizada recircula para ahorrar en consumo. El año pasado consumieron 10.473 metros cúbicos (10,4 millones de litros) frente a los 17.203 de 2017 en las 30 que cuentan con contador, lo que indica un importante ahorro (7.000 metros cúbicos).

Del mantenimiento de las fuentes de consumo, un total de 314, se ocupa directamente la Sociedad Aguas de Burgos. Todas ellas se encuentran geolocalizadas e integradas en el sistema de información geográfica (SIG) con el que cuenta la Sociedad para gestionar sus infraestructuras.

Durante al año pasado las 130 fuentes que cuentan con contador gastaron 4.234 metros cúbicos de agua (4,2 millones de litros) frente a los 5.745 de 2017 (5,7 millones de litros). En general, estas fuentes, de hierro fundido y base de granito, gastan poco agua al disponer de sistemas de cierre automático, lo que permite un uso más racional.

Adaptadas. Desde hace unos años, la Sociedad de Aguas apostó por la instalación de fuentes adaptadas para que las personas con discapacidad motórica o problemas de la movilidad pudieran beber en ellas sin problema. En la actualidad hay un total de 22 repartidas por diferentes puntos de la ciudad. Por ejemplo, en el paseo de la Isla, en el parque inclusivo del G-3 o en un lateral del Conservatorio de Música, en Gamonal Norte, entre otros emplazamientos.

Son de acero inoxidable y disponen de dos caños situados a diferentes alturas para permitir su uso por personas con discapacidad o, por ejemplo, un menor que no llega a beber en una normal. Su coste es más elevado que las normales, 1.800 euros más otros 2.800 de la instalación (las normales cuestan 800 y su instalación 1.000). Los principales problemas de mantenimiento de estas fuentes de consumo son los atascos que se producen en el vaso de recogida del agua o averías en los pisones situados en el suelo.