Lacalle: "El protocolo sobre chabolismo no sirve para nada"

G.G.U.
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El alcalde y portavoces de los grupos municipales, en la celebración del Día Internacional del Pueblo Gitano - Foto: Patricia González

La adhesión a este plan regional conlleva medidas para acabar con puntos como el Encuentro, que es el mayor poblado de Castilla y León. Otras ocho localidades, entre ellas Aranda, sí se han sumado. Lacalle, en cambio, exigirá fondos para realojos

El alcalde, Javier Lacalle, ha afirmado esta mañana que el protocolo regional para acabar con los restos de chabolismo en la región, firmado a mediados de febrero entre varias consejerías y la Federación Regional de Municipios y Provincias (FRMP), "no sirve absolutamente para nada si no tiene dotación presupuestaria". Respondía de esta manera a la pregunta de por qué Burgos no se ha sumado todavía a ese plan, a pesar de que El Encuentro es el poblado chabolista más grande de toda Castilla y León, con 37 familias y 140 personas, de las que cuatro de cada diez son menores de edad. Ha afirmado que en el Ayuntamiento no se ha recibido notificación alguna sobre la existencia de este acuerdo y ha añadido que va a enviar "una carta" a la Consejería de Fomento para que especifique "de qué cuantía económica podemos disponer este año" para actuar en El Encuentro.

Las consejerías de Familia y Fomento firmaron a mediados de febrero un protocolo con la Federación Regional de Municipios y Provincias cuyo objetivo prioritario es «erradicar el chabolismo en Castilla y León a través de actuaciones integrales para que todas las personas tengan igualdad de oportunidades y puedan salir de la exclusión social». Dos meses después, el Ayuntamiento de Burgos ni se ha adherido al plan ni «hay constancia de que lo haya planteado», según afirmaron fuentes de la Consejería de Fomento. Y dado que El Encuentro está ocupado por personas de etnia gitana y el lunes se celebró el Día Internacional del Pueblo Gitano, volvió a salir a colación con declaraciones del alcalde como que «será prioritario en el próximo mandato», pero sin medidas concretas sobre la mesa.
Medidas que, sin embargo, sí han demandado otros ocho municipios de la región, solicitando la adhesión a este protocolo que coordina iniciativas entre la Administración local, la autonómica y las entidades sociales que trabajan con las personas que ocupan este tipo de chabolas o infraviviendas. Se trata, en concreto, de los Ayuntamientos de Venta de Baños (Palencia), León, Villaquilambre (León), Valladolid, Aranda de Duero, Ponferrada (León), Palencia y Tudela de Duero (Valladolid).
La razón por la que Burgos todavía no forma parte de este listado es difícil de concretar, dado que las responsables de las dos áreas a priori concernidas -Gema Conde por Servicios Sociales y Ana Bernabé por Vivienda- afirmaron no haber tenido notificación alguna al respecto.
En la información que divulgó la Junta el pasado 12 de febrero, cuando se firmó el protocolo, se explicaba que la Federación Regional de Municipios y Provincias se comprometía a «llevar a cabo las actuaciones necesarias para impulsar acciones de información y colaboración entre los ayuntamientos en los que existan asentamientos chabolistas para que conozcan la existencia de este protocolo». Y así lo ratificó ayer la Consejería de Fomento, señalando que la federación informa y los municipios con focos de infravivienda se apuntan.
el 44%, menores de edad. En el caso de El Encuentro, se trata de un poblado en el que viven alrededor de 140 personas, de las cuales el 44% tienen menos de 18 años; es decir, cuatro de cada diez son menores de edad. Y más significativo todavía es que tres de cada diez (el 35%) tienen menos de 12 años. En total, viven 37 familias.
Esto significa que el enclave (escondido en un recodo de la carretera de Quintanadueñas, junto a la Protectora de Animales) acoge ahora a más personas de las que inauguraron sus 25 casas prefabricadas (ahora hay 24) en junio de 1993. Todas procedían de Las Tejeras, otro poblado chabolista que estaba en las traseras de la casa cuartel de la Guardia Civil que el Ayuntamiento se comprometió a cerrar por salubridad e higiene. 
El cambio fue aplaudido desde todos los ámbitos y desde el primer momento se concibió como la transición hacia la vivienda normalizada, ya que Promoción Gitana lleva décadas formando a las familias para ello con talleres varios. En estos 25 años ha habido, al menos, 27 inclusiones exitosas y siete fallidas; es decir, siete casos en los que las familias realojadas han vuelto al poblado ante dificultades que no han podido superar.