El frío y las limitaciones de los bares lastran las rebajas

B.G.R.
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La patronal del comercio y las asociaciones zonales coinciden en calificar de «muy mala» la campaña de este año. Centro Burgos asegura que la caída de las ventas respecto al año pasado llega al 80% en ropa y calzado

La temporada ‘oficial’ de descuentos comenzó hace una semana. - Foto: Patricia

El primer fin de semana de rebajas ‘oficiales’, las que comienzan el 7 de enero, es el más fuerte de toda la campaña y en él confiaba el pequeño comercio para aliviar unas Navidades «flojas» y el parón del consumo que vive desde la pandemia, principalmente el del equipamiento de la persona. Sin embargo, el temporal Filomena impidió que se cumpliera su previsión sobre el arranque del periodo de descuentos, confiando en una recuperación posterior que se ha visto frustrada por el obligado cierre del interior de la hostelería, cuyas restricciones siempre repercuten de forma negativa en este sector.

Tanto la patronal (FEC) como las asociaciones zonales de la capital (Centro Burgos y Zona G) coinciden en la valoración de cómo se está desarrollando esta temporada de ofertas, que no dudan en calificar de «mala o muy mala». «Se ha perdido un día de ventas muy importante», subraya Julián Vesga, vicepresidente de la Federación de Empresarios de Comercio, en referencia al pasado sábado y mencionando expresamente el frío y la nieve. En similares términos se pronuncia Borja García, gerente de la asociación de Gamonal Zona G, quien sostiene que ese primer fin de semana «ha sido el peor que recuerdan los comerciantes», compartiendo también opinión con el presidente de la agrupación del casco histórico y la zona sur, Raúl Martínez, al destacar el escaso movimiento de público en la calle «porque los ciudadanos se quedaron en casa» por la meteorología.

A la hora de traducir la situación a cifras, Martínez calcula una caída de la facturación del 80% en los comercios de ropa, calzado y complementos: «Hemos podido vender tan solo el 20% de otros años». Un descenso que se suma al registrado en la campaña de Navidad, que junto a las rebajas permitía a los comerciantes afrontar los meses posteriores de menor movimiento. En este sentido, Vesga precisa que el bajón de ventas depende de sectores, si bien manifiesta que «como mínimo» se sitúa en el 30%.

A pesar de las repercusiones del temporal, el comercio mantenía cierta esperanza en la segunda quincena de este mes, «en la que se suele trabajar bien», pero que el lunes desapareció con el anuncio de la Junta del cierre de interiores de bares y restaurantes (...).

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