Mariano Callejo y Mª Jesús Relea ganan los Premios Albillo

DB
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11 vinos tintos y 8 rosados de viñedos de Sinovas, Aranda de Duero, La Aguilera, Fuentespina, Nava de Roa, Gumiel de Izán, Fuentelcésped y Quintana del Pidio participan en la decimosexta edición del concurso decano de cata de elaboración propia

Mariano Callejo y Mª Jesús Relea ganan los #PremiosAlbillo

Mariano Callejo en tintos y María Jesús Relea en rosados han ganado la decimosexta edición del concurso decano de la Ribera del Duero de cata de vinos de elaboración propia, Premios Albillo. Una edición que ha tenido un ambiente especial porque ha coincidido con la autorización por parte del Consejo Regulador de la Denominación de Origen Ribera del Duero de la elaboración de vinos blancos de calidad con la variedad Albillo Mayor, que da nombre a este concurso.

En total se han presentado 8 vinos rosados y 11 vinos tintos procedentes de viñedos de Sinovas, Aranda de Duero, La Aguilera, Fuentespina, Nava de Roa, Gumiel de Izán, Fuentelcésped y Quintana del Pidio.

Además de Callejo y Relea, han resultado premiados Juan Carlos Bolopo y Antonio Segurado en tintos, y Joaquín López Ramos y hermanos Gayubo Herrero en rosados, como segundos y terceros respectivamente.

Mariano Callejo y Mª Jesús Relea ganan los #PremiosAlbillo
Mariano Callejo y Mª Jesús Relea ganan los #PremiosAlbillo - Foto:

Finalmente, el público ha valorado el tinto de María Rosario Gómez y el rosado de Mª Jesús Relea como mejores caldos de este año. 

El jurado de la decimosexta edición ha estado compuesto por la directora de la escuela española de cata Carmen Garrobo, y por los miembros de la Asociación de Sumilleres de Aranda y Ribera (ASAR) Luciana Calvo, Acis y Miguel Cámara, informa la organización en un comunicado de prensa.

 

Mariano Callejo y Mª Jesús Relea ganan los #PremiosAlbillo
Mariano Callejo y Mª Jesús Relea ganan los #PremiosAlbillo - Foto:

ORIGEN

En los pueblos de la Ribera del Duero, y concretamente en Sinovas, existía la tradición de ir visitando las diferentes bodegas del vecindario con el fin de catar los vinos que cada uno había elaborado. Durante la degustación de dichos vinos, se iba comentando cual gustaba más, que defectos tenía uno u otro, etcétera, para habitualmente finalizar con un “este vino que has hecho este año está bueno, casi tanto como el mío”.

Fue en el año 2004, cuando con el afán de recuperar esta tradición de catar esos citados vinos visitando las diferentes bodegas, surge la idea de rememorarla. Sin embargo, por aquel entonces la gente mayor, amante de esta tradición, tenía dificultades de movilidad, y además los elaboradores ya no guardaban sus vinos caseros en las viejas bodegas, por lo que se trasladó la cata a la plaza del pueblo mediante un concurso al que se le denominó Premios Albillo, un nombre propuesto por María Rosario Gómez Sacristán, en honor a la variedad de esta uva blanca típica de la Ribera del Duero y que por aquel entonces, estaba pasando unos de sus peores momentos, en favor del tempranillo.