Moscú niega que hubiese un espía de la CIA en el Kremlin

Agencias
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Rusia reconoce a Oleg Smolenkov como el supuesto 'topo' en la Administración presidencial, pero niega que tuviera acceso directo a Putin. La CNN asegura que el funcionario llego a enviar imágenes de documentos de la mesa del mandatario a la Agencia

Moscú niega que hubiese un espía de la CIA en el Kremlin - Foto: Maxim Shemetov

El Gobierno ruso ha negado hoy que durante años tuviese a un espía al servicio de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) estadounidense, como han apuntado la cadena CNN y el diario The New York Times, aunque sí ha reconocido que el nombre que circula en la prensa rusa, Oleg Smolenkov, es el de una persona que trabajó para la Presidencia rusa y fue cesada. 
Los medios norteamericanos, que citan fuentes anónimas conocedoras de este supuesto espionaje, aseguraron ayer que el Gobierno de Estados Unidos facilitó en 2017 la evacuación de un agente que llevaba más de una década informando desde el Kremlin y cuya identidad podría quedar al descubierto por errores en el manejo de información clasificada.
"Las especulaciones de los medios estadounidenses sobre un supuesto rescate, la evacuación urgente de ciertas personas y cosas por el estilo, son del género pulp fiction", ha respondido el portavoz de la Presidencia de Rusia, Dimitri Peskov, que ha utilizado el término con el que se alude habitualmente a la literatura de mala calidad. 
Los medios de Estados Unidos no han revelado el nombre de este supuesto espía, pero el periódico ruso Kommersant ha apuntado, a partir de la información compartida en Telegram, que podría tratarse de Oleg Smolenkov, un funcionario que desapareció en junio de 2017 en Montenegro durante unas vacaciones con su familia. 
Según la prensa, la CIA empezó a preocuparse por la seguridad de su informante y le instó a abandonar Rusia después de que el Kremlin supuestamente tratase de interferir en las elecciones de 2016 a la Casa Blanca en favor de Donald Trump.
Smolenkov, quien se habría negado a salir de Rusia tras las primeras recomendaciones, finalmente accedió a abandonar el país en 2017 bajo protección estadounidense.
Peskov ha confirmado que Smolenkov trabajó para el Gobierno y fue cesado, pero ha rebajado su competencia y ha apuntado que ocupaba un cargo que "en general no estipula contactos con el presidente", según la agencia de noticias Sputnik, por lo cual no tenía acceso a Putin. La CNN, sin embargo, sostiene que el topo sí tenía acceso y podía enviar a la CIA imágenes de documentos en la mesa del mandatario. 
El portavoz del Kremlin, sin embargo, ha evitado entrar en detalles alegando que no puede facilitar todos los datos sobre los empleados de la Administración. Así, ha rehusado contestar a la pregunta de si Smolenkov ejercía de consejero de Yuri Ushakov, actual asesor de Putin para asuntos internacionales.

 

Lavrov se desmarca

Por su parte, el ministro de Exteriores ruso, Sergei Lavrov, ha descartado que se hubiese visto con Smolenkov: "Nunca lo vi, nunca me reuní con él, no seguí su carrera profesional ni tampoco sus desplazamientos". "No voy a comentar rumores", ha zanjado ante los medios. 
Lavrov también ha negado que haya recibido información secreta de manos de Trump, después de que las informaciones publicadas en medios apuntasen que fue precisamente en una reunión entre el presidente norteamericano y el jefe de la diplomacia rusa cuando se puso en riesgo la identidad del espía.