Los centros de salud forman a 293 personas como cuidadoras

A.G.
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Las profesionales de Enfermería y Trabajo Social detectan un cambio en el perfil de quien se ocupa de un dependiente: Hay más hombres y las mujeres están menos sobrecargadas por el cambio de mentalidad y el aumento de las ayudas

Los centros de salud forman a 293 personas como cuidadoras - Foto: Jesús J. Matías

«Si te digo que las pondría un diez vas a pensar que es peloteo pero es que es así. El último día se nos caían las lágrimas a todos». De esta manera se refiere Evaristo Esteban, de 67 años, a las profesionales que dieron el taller de atención a la persona cuidadora en el que participó hace unos meses en el centro de salud de San Agustín al que pertenece. Evaristo lleva varios años ocupándose de su mujer, Blanca, que  tiene problemas de movilidad, muchos dolores y una incapacidad del 67%, y afirma que las 10 sesiones formativas a las que acudió le han enseñado muchas cosas: «He aprendido a que yo me tengo que cuidar porque si no lo hago no voy a poder cuidar en condiciones. Además, me han enseñado cómo se da de comer a una persona con discapacidad, que ahora todavía no me hace falta pero que está muy bien saber, y lo más importante, me han hecho quitarme esa culpabilidad de si lo estaré haciendo bien y me han animado cuando he estado un poco bajo de moral, cuando pienso que qué mala suerte, ahora que me acababa de jubilar...».
El testimonio de este hombre es la mejor publicidad que podía tener el Programa de Atención a la Persona Cuidadora que desde hace casi veinte años mantiene en su cartera de servicios la Gerencia de Atención Primaria, que comenzó en el año 2001 como una experiencia piloto que se testó en Burgos y en Segovia para toda la comunidad autónoma y que desde 2009 ha formado a 293 personas en todos los centros de salud. Los objetivos con los que nació -prevenir la claudicación del cuidador, asesorar en cuidados, orientar en el manejo de personas dependientes, servir de desahogo emocional...- se han cumplido de sobra en Evaristo, quien relata que se había sentido muchas veces solo, un sentimiento que se repite en todos los cuidadores, como explica la trabajadora social Marta del Val, recientemente jubilada pero que durante años ha realizado estos talleres, en los que acaba de pasar el testigo a Laura Miguélez.
Cualquier profesional del centro de salud puede detectar en sus consultas a pacientes susceptibles de participar en el taller pero son las trabajadoras sociales y las enfermeras las principales implicadas en el programa. De hecho, ellas se encargan de pasar un par de cuestionarios que detectan situaciones de riesgo o problemática social (escala Gijón) y la sobrecarga que están experimentando los cuidadores (escala Zarit)para con esos datos saber si una persona se podría beneficiar de estos talleres.
Cuando se ha formado un grupo de entre 10 y 15 personas comienzan las diez sesiones de hora y cuarto en las que la trabajadora social y la enfermera abordan todo tipo de problemas que se le pueden presentar a quien se ocupa de cuidar a un dependiente a tiempo completo. En San Agustín, además, se ha incorporado en los últimos tiempos la fisioterapeuta Ángela María, que da nociones sobre cómo mover al enfermo y también de cómo cuidarse el propio cuidador para no sufrir lesiones.
«Desde que hice esta formación he mejorado muchísimo. Llegué perdida, muy cansada, sin saber qué hacer y pensando que era la única a la que le pasaba esto y me encontré con que había mucha gente como yo. Los cuidadores estamos muy solos. Aquí, en el curso, la trabajadora social y la enfermera me recordaron que yo también existo», cuenta Raquel Camarero, que se ocupa a tiempo completo de sus padres, de 87 y 91 años y de su tía, de 93, con los que vive: «Me vine de Barcelona expresamente para cuidarles y después de este curso he sabido qué importante es cuidarme, así que ahora sé desconectar, cerrarme en mi habitación a leer un libro o salir a la calle sin sentirme culpable. Doy gracias a Dios por el día en que las conocí».

 

(Más información en la edición impresa del domingo 2 de febrero)