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La primera estafa por tarjetas de bus no acabará en juicio

I.E.
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El juzgado 2 de instrucción archivó la causa contra 6 propietarios de puntos de recarga que defraudaron, según el Ayuntamiento, 133.000 euros a la ciudad

Un autobús urbano recoge viajeros en el campus universitario. - Foto: Valdivielso

Las recargas fraudulentas en las tarjetas del bus municipal han provocado un nuevo agujero de 55.000 euros en las arcas municipales quizá debido a que los miembros de la primera trama que estafó al Ayuntamiento con el mismo sistema se fueron de rositas. Y es que los integrantes de la red que entre 2014 y 2016 estafó más de 133.000 euros a la ciudad con recargas irregulares de las tarjetas de autobús urbano no se sentarán en el banquillo de los acusados. El juzgado de instrucción 2 de Burgos archivó de forma provisional el procedimiento por entender que «no se pueden asociar las recargas fraudulentas con un determinado dispositivo o máquina de un establecimiento comercial». Hay que recordar que las seis personas a las que detuvo la Policía Nacional hace cinco años por aquellos hechos regentaban establecimientos de informática, locutorios, comercios de prensa, panaderías, etcétera, en los que se actualizaba el saldo de los ‘plásticos municipales’. De manera que ni cumplirán penas de cárcel, ni pagarán multa alguna ni resarcirán al Consistorio con las cantidades defraudadas.

En el auto de sobreseimiento provisional, la titular del juzgado considera que, «a la vista de las diligencias y, en especial, del informe emitido por la empresa Prepay Technologies SA (la que proporcionaba las terminales a los establecimientos) y del de la Policía Judicial, procede el archivo al no existir indicios suficientes de criminalidad en la actuación de los investigados». La resolución indica que, «si bien se ha acreditado que las tarjetas de bus intervenidas fueron recargadas de forma fraudulenta, no es posible determinar en qué máquina o dispositivo se llevaron a cabo esas recargas». Asimismo, remata, «las declaraciones de los usurarios en sede policial tampoco fueron esclarecedoras».

Aquella operación de la Policía Nacional - en colaboración con el Ayuntamiento- se saldó con seis detenidos entre los 25 y los 42 años de edad, españoles y de origen magrebí (...).

(Más información, en la edición impresa de Diario de Burgos de este jueves)