Gastronomía arandina de raíz con guiños nocturnos

J. Ángel Gozalo
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En la 'milla del lechazo asado', Casa Florencio cumple 70 años manteniendo su cocina de terruño, pero también innovando en la carta de su Oveja Negra, para cenas más informales los viernes y los sábados

Juan Alcalde (i.), Rafael Miquel y Juan Pablo Rincón, junto al horno. - Foto: Patricia

Setenta años contemplan la historia de Casa Florencio, una institución gastronómica en la milla más culinaria de Aranda, la calle Isilla. Su fundador, Florencio Arandilla, tuvo claro ya en 1949 el concepto de innovación en la cocina y fue el primero en introducir en la restauración arandina, que pivotaba sobre el lechazo asado y sus variantes, el concepto de carta. Rafael Miquel, que adquirió el mesón en 2004, sigue sus pasos de esa cocina de calidad, pegada al lechal, eso sí, pero con esos toques de evolución y modernidad que exigen los nuevos tiempos y gustos. Este guiño está plasmado en su una propuesta nocturna, que bajo el ocurrente título de Oveja Negra ofrece cenas ‘canallas’. Juan Pablo Rincón, maestro asador en el horno de leña, y Juan Alcalde, al frente del equipo de cocina, llevan la batuta entre los pucheros de este restaurante.
El producto estrella sigue siendo el lechazo asado, de IGP y seleccionado. Trufa su carta y menús, empezando por el que lleva el nombre del fundador. Morcilla de Aranda, pimientos asados a la leña y chorizo cocido al vino, más la obligada ensalada de la huerta, acompañan de su medio cuarto de lechazo. Con postre -hojaldre de crema-, torta de Aranda, vinos -ribera joven o rosado de la casa-, café y licores, la cuenta sale por 43 euros, por persona.
El tradicional, con aperitivo de la casa, ensalada, lechazo, postre casero, vino, torta arandina, café y licores también, sale por 34 euros. Tiene además dos menús degustación -Duero y Ribera, se llaman– para compartir dos personas que incorpora cuatro entrantes y como plato fuerte se puede elegir entre el cuarto de lechazo asado, las chuletillas o el solomillo a la parrilla. Con el postre, vinos ribereños, torta, cafés y licores, el tique oscila entre los 48 euros del primero y los 54 del segundo.
Si prefieren comer a la carta, el precio medio se sitúa entre los 35 y 40 euros. Como entrantes, además de sus especialidades tradicionales, se puede disfrutar de las sopas de ajo, picadillo adobado, espárragos, ventresca con pimientos, croquetas de jamón y lechazo o de cecina además de distintas chacinas ibéricas. Incorpora cinco ensaladas distintas, incluida una de bacalao. El cuarto de cordero sale por 44 euros y 22 euros la ración, pero también puede disfrutar de las chuletillas de lechal, filete de ternera o solomillo, todo ello a la parrilla. En pescados, las sugerencias se limitan a los lomos de merluza asados o su bacalao confitado. La carta de postres, caseros también, es amplia y además de la tarta de hojaldre no se olvida de las tartas de queso, flan de la abuela o cuajadas... Como postre, o si prefieren como entrantes, tiene también quesos curados.
Para cenar, solo viernes y sábado, entra en escena con cambio de luces y escenarios, la Oveja Negra -o las noches del Flo, con carta propia para disfrutar y compartir, con un tique medio de 25 euros. Sugerentes tapas -espuma de huevo frito, soldaditos de bacalao frito, surtido de croquetas idiazabal, lechazo y chipirón… se añaden a entrantes en forma de ensaladas, tempuras de verduras o alcachofas salteadas con jamón ibérico. Para continuar bien puede pedirse un steak tartar, boletus con patatas y fúa con huevo a baja temperatura, wok de calamares, costilla ibérica BBQ, hamburguesa gourmet de lechazo, picaña de vaca o filetitos de manos de lechazo. Para endulzar la cena, propone varios postres.
La vinoteca, centrada en los tintos ribereños de marca y calidad como no podía ser de otra forma, está bien provista. Tiene no menos de 170 referencias, en las que no faltan tampoco riojas alaveses, Toro, Bierzo, Rueda… así como cavas.
La cocina de pequeño formato tiene su espacio en el gastrobar con raciones, pinchos, tostas y platillos diversos para disfrutar y maridar con su amplia bodega. Sumados los tres comedores, cogedores y esmeradas decoración, el aforo del restaurante es de 130 comensales. Si prefieren degustar el lechazo asado en casa también se puede encargar. Además tiene servicio de catering.
De lunes a viernes no abre por las noches, excepto si se reserva para grupos, celebraciones, eventos...

 

FICHA

Casa Florencio
Dirección: Calle Isilla, 14 (Aranda)
Teléfono: 947 50 02 30
http://casaflorencio.com
Especialidad: Lechazo, morcilla de Aranda asada, chorizo cocido al vino, mollejitas de lechal, pimiento asados...
Horario: De 13.00 a 16.30 horas de lunes a domingo. dE 21.00 a las 23.30 horas, solo viernes y sábados (Oveja Negra)
Precios.
Menú Casa Florencio, 43 euros. Tradicional, 34 euros. Degustación Duero, 48 euros (dos personas) y Ribera, 54 euros. A la carta, precio medio, 38 euros... y las cenas de La Oveja Negra, 25 euros