Nueva oferta hotelera en Aranda de Duero

I.M.L.
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El Grupo El Ventorro toma las riendas del Tres Condes y lo mantiene como hotel. La intención de los promotores es poder aumentar la cifra de visitantes que atraen a la comarca de los 17.000 actuales a 25.000 dentro de dos años

Las instalaciones de esta equipación hotelera en la capital ribereña llevan cerradas una década. - Foto: DB

La apertura de las instalaciones hoteleras ubicadas en el cruce entre las avenidas Castilla y Luis Mateos será una realidad cuando se normalice la situación tras la crisis sanitaria. Esa es la intención de los responsables del Grupo Ventorro, que se ha hecho cargo del establecimiento hotelero y el restaurante que llevan una década cerrados, que calculan que en un mes, desde que se levante el Estado de Alarma, podría estar en funcionamiento.

La intención de este grupo del sector turístico es poder incrementar el número de visitantes que gestiona en la comarca ribereña. "Queremos pasar de los 17.000 turistas que traemos al año a los 25.000 en un par de años", aventura Gabriel García, uno de los responsables de este proyecto. Para ello, precisaban aumentar las plazas hoteleras con las que cuenta la ciudad, ya que el establecimiento con el que cuentan al pie de la N-122 tiene cabida para "un autobús pequeños". Además, en la oferta gastronómica, el restaurante tendrá una carta con toques más castellanos porque "nuestra idea es seguir dando a conocer las excelencias de los productos de la zona, como venimos haciendo siempre, para que los que vengan puedan degustar los pilares de nuestra gastronomía", como apunta García.

USO HOTELERO. Este grupo de servicios turísticos, hoteleros y gastronómicos con más de 40 años de experiencia en la comarca ribereña ha realizado la compra de las instalaciones, incluyendo tanto el hotel, con sus 32 habitaciones y el resto de salones y servicios como la discoteca, como del restaurante. Su proyecto contempla el mantenimiento del servicio hotelero del inmueble, descartando otras alternativas por la de apartotel. "La intención es que los grupos de turismo que traemos pueda quedarse a dormir en la zona, pero lógicamente las instalaciones estará abiertas a todo tipo de clientes", asegura García.

García, que no desvela el montante total de la inversión en este proyecto, calificándola solo como "amplia", reitera que "la intención de mover el doble de turismo, que es realmente lo que importa: aportar más turismo al entorno, que ese turismo gaste dinero en los pueblos, en el mundo rural y que todos prosperen", sin centrarse de manera específica en citas como la que tenía Aranda de Duero este año, ostentando el título de Ciudad Europea del Vino 2020.

A lo largo de las cuatro décadas que este grupo familiar lleva trabajando en el ámbito turístico, una de las señas de identidad que destacan en sus propuestas es, como el mismo Gabriel García lo define, "trabajar para todo el mundo, para todo el entorno y con ese fin se hace, el de ganar algo de dinero, si se puede, y el de colaborar con todo el mundo, con monumentos, con bares, con pueblos del mundo rural".

PUESTA A PUNTO. "El presupuesto se nos ha descontrolado tras más de siete años de abandono", asegura García, que estima que la inversión podría rondar los 80.000 euros. Lo más urgente, y que se ha tenido que paralizar por la suspensión de la actividad en el sector de la construcción, es arreglar los problemas de goteras que se ha generado por el mal estado de las terrazas de la comunidad de propietarios, que también ha afectado al interior de las instalaciones.

Junto a eso, tendrán que hacer un "lavado de cara" para poder empezar a recibir clientes, incluyendo la reforma de los baños, el pintado de las instalaciones o el cambio de las camas, entre otros detalles. "Por dentro estaba destrozado porque los ‘chavales’ entraban para utilizar las habitaciones, para lo que fuese, y tenemos que solventar todos los problemas antes de que podamos abrir", explica García. 

Lo que dejan para más adelante es poder cambiar el estilo del hotel, dándole un toque más enoturístico, ya que lo principal es poder sumar una oferta más a la propuesta hotelera en la comarca.

Con esta nueva oferta hotelera se podrá paliar en parte la falta de habitaciones que se registran en la capital ribereña, donde no se superan las 340 habitaciones disponibles en los siete hoteles que están en funcionamiento ahora mismo, sin contar los ubicados en el ámbito rural y los hostales y posadas. De este abanico hotelero, hay tres de cuatro estrellas, otro de tres estrellas, que sería la misma calificación que tendría este nuevo Hotel V Ciudad, que es como se va a denominar, y cuatro de dos estrellas.