El SOI denuncia la reutilización de los EPI en San Salvador

S.F.L.
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El sindicato afirma que no se toman las medidas aptas para garantizar la seguridad en la residencia oniense

Los empleados utilizan batas de papel en sus jornadas laborales. - Foto: DB

El Sindicato Obrero Independiente (SOI) denuncia la escasez de material sanitario y la necesidad de reutilizar los Equipos de Protección Individuales  (EPI) en la residencia para mayores San Salvador de Oña. Fuentes de la agrupación aseguran que pese a que por el momento el virus no ha entrado en el centro, el hecho «no se debe precisamente a las medidas preventivas utilizadas por parte de los trabajadores sino por mera suerte».

Según el sindicato, los empleados no disponen de material suficiente para ejercer con seguridad sus labores. «Desconocemos si en los almacenes hay guardados EPI suficientes que debemos de usar», apunta. Quizás la «dirección del centro los guarda por si un día aparece un positivo por coronavirus y sean necesarios en ese momento», añade.

Uno de los portavoces asegura que en el centro oniense «no todo pinta tan bien» como declaró hace una semana la directora en este periódico que aseguraba que permanecía «suficientemente provisto de material y equipamientos de protección» para empleados y residentes. María Uzquiza, declaró a DB que la residencia trató desde un primer momento en «dotar a los trabajadores de todo el material de protección disponible como mascarillas, guantes y gafas». Sin embargo, desde SOI aclaran que por ahora y desde que comenzara el estado de alarma por la pandemia de COVID-19 desempeñan sus funciones con «batas verdes de papel y con una bolsa de plástico de basura por encima de la cabeza». Igualmente, únicamente pueden utilizar «una mascarilla semanalmente».

Otra de las críticas que realiza tienen que ver con los lugares donde arrojan los deshechos tales como pañales, gasas y demás artículos. El colectivo manifiesta que ninguno de los cubos de basura y papeleras del centro tienen tapa. «Consideramos que esto debería cambiar ya que depositamos en su interior productos usados por personas que puede que estén contagiados».

La organización de los turnos de trabajo es otro asunto que crea mal estar entre los asalariados. Acusan de que la coordinación de la gobernanta «deja mucho que desear y que planifica mal los horarios de trabajo. Es tremendo, en mi unidad debemos de ser seis empleados y ha habido días que nos hemos juntado nueve y otros cinco», manifiesta un miembro del sindicato.

Asimismo, fuentes de SOI testifican que las terapias individuales de los abuelos con el fisioterapeuta se han suspendido como medida de seguridad pero sin embargo las colectivas continúan realizándose. «No tiene ningún sentido», achaca. Para evitar que el virus traspase las paredes del centro y como plan de contingencia, varios trabajadores se ofrecieron a realizar el confinamiento en la propia instalación de manera permanente pero la Diputación no lo acepta.