Por si salta la chispa

I.P. / Burgos
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La película de 1951 'Caravana de mujeres', de William A. Wellman, sigue inspirando en pleno siglo XXI 'aventuras' viajeras similares. La última, el día 30 en Torrepadre, en el Bajo Arlanza

La promotora de la caravana Vanesa Sáez, junto al alcalde de Torrepadre, Javier Sainz.. - Foto: Luis

A mediados del siglo XIX, un guía de caravanas, encarnada en la gran pantalla por el guapísimo Robert Taylor, recibe el encargo de conducir a un grupo de mujeres desde Chicago a California. Desde  Independence, en Missouri, tendrán que recorrer cinco mil kilómetros cruzando las montañas de Utah y el desierto californiano en un viaje lleno de penalidades que se convierte en una auténtica odisea. El objetivo de esta caravana no era otro que llegar a un valle habitado por un grupo de solteros solitarios que buscaban esposa.
Salvando las distancias entre ficción y realidad, entre el desierto californiano y el páramo del Arlanza, entre los carros tirados por animales y el autobús con pantalla de TV y wifi y, en fin, entre el conductor con pistola y el chofer guiado con GPS, en el origen de la película y las actuales caravanas de féminas hay un denominador, al menos, común: la figura de la mujer o mejor aún, la escasa presencia de mujeres en un hábitat rural. Esta situación, generalizada en nuestro medio rural, sigue formando parte de la filosofía que impulsan estos eventos, que no niegan sus organizadores, aunque todos sepan las dificultades de que un día o unas horas de fiesta son  insuficientes para crear lazos mayores. Pero siempre queda un ¿y  si surge la chispa....?
Sea como sea, lo cierto es que el próximo sábado día 30, la localidad de Torrepadre se va a revolucionar con la llegada de un autobús con unas 50 mujeres y que recibiéndolas se calcula que habrá otros tantos caballeros, no solo vecinos del pueblo, sino de localidades de la comarca y de otras algo más alejadas.
La promotora de este evento no es otra que la joven Vanesa Sáez García que harta de estar con los brazos cruzados en el paro, optó a la concesión del bar del Teleclub de Torrepadre hace apenas unos meses, los suficientes para dar un vuelco al concepto del establecimiento que regenta y adaptarlo a las necesidades actuales de los vecinos. Cosas tan simples como instala Canal Plus para que los vecinos se reúnan en el bar a ver el fútbol, wifi, que está en proceso de contratar, algunos juegos y futbolín... pueden ser suficientes para atraer mayor clientela. La guinda del pastel es ahora apostar por este evento festivo que considera que será bueno para el Teleclub y para el pueblo en general, por eso, le dio vueltas a la cabeza y localizó a Asocamu, la empresa que se encarga de organizar las caravanas.
Vanesa no ha encontrado peros en Torrepadre y hasta el alcalde se ha puesto a su disposición para colaborar, así como algunos vecinos que están dispuestos a ceder sus instalaciones para albergar la fiesta. Ésta comenzará a primera hora de la tarde con la llegada de la caravana, la bienvenida, visita al pueblo, comida ambientada con música, concursos, espectáculos, cena y baile. Así hasta pasadas las tres de la madrugada.
A fecha de hoy, están cubiertas las 20 plazas mínimas para garantizar la celebración de la fiesta. Además, se ha abierto un número de cuenta y los interesados locales o foráneos en asistir pueden reintegrar los 50 euros que cuesta en la misma hasta el mismo día 30 por la mañana;esa cantidad incluye la comida, visita turística a la localidad, cena y baile. Por cierto, la cena y comida corre a cuenta de Vanesa; el resto, de Asocamu.
La joven reconoce que, de entrada, a los solteros les da reparo apuntarse al evento, pero que luego se va comentando entre unos y otros y se deciden, porque al final se trata de una fiesta, de pasar un día distinto, de hacer relaciones, amistad y quién sabe, si queda buen sabor de boca, se puede organizar la caravana el próximo año. Sin descartar, por otra parte, que Cupido se cuele en la fiesta.
Vanesa, que hasta hace tres meses vivía en Burgos, tiene la concesión del Teleclub por un año, que podría renovar si ambas partes están de acuerdo. Apesar del cambio, asegura que está contenta con su nueva vida en el pueblo donde ha sido muy bien acogida, ha fijado su residencia y  tiene un modo de ganarse la vida. Rezuma positivismo por los cuatro costados porque está viendo, además, que el bar es rentable y confía en que aún lo pueda ser más.