Suprimen los controles preventivos de drogas

I. ELICES
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Suprimen los controles preventivos de drogas - Foto: Patricia González

La Guardia Civil sí hace pruebas tras accidentes e infracciones, pero la demora de la DGT en adjudicar los análisis a un laboratorio obliga a restringir los operativos de fin de semana

Los contratiempos siempre se producen en los instantes más inoportunos. En un momento en el que la DGT había mostrado su máxima preocupación por el consumo de drogas al volante y se había propuesto perseguir con mayor vehemencia a los infractores, surge un problema con la contratación del laboratorio encargado de efectuar los análisis a las pruebas que envía la Guardia Civil. Este fallo burocrático -que se deriva de la complicación a la hora de aplicar la nueva Ley de Contratación del Sector Público- ha obligado a restringir al máximo los controles preventivos de estupefacientes en la provincia. El Subsector de Tráfico de la Benemérita establece operativos especiales -son llamativos los de fin de semana- en los que realiza pruebas de alcoholemia pero ya no lleva a cabo los test de sustancias psicotrópicas.
La DGT ha enviado una circular al destacamento de Burgos -también a los de otras partes de España- en la que solicita que las unidades se limiten a practicar las pruebas en los casos de accidente, infracciones y situaciones en que los agentes detecten conductores con signos de ir drogados. Y es que Tráfico, mientras resuelve la adjudicación final, ha firmado un contrato menor con un laboratorio para que se encargue de realizar los análisis sobre las muestras que tomen los agentes en estos supuestos.
Raúl Galán, jefe provincial de Tráfico, insiste en que la restricción «solo es sobre los controles preventivos». «El conductor que cometa una infracción, provoque un siniestro o vaya haciendo eses por una carretera va a pasar la prueba y va a ser castigado», asegura, a fin de mitigar la sensación de impunidad que pueda deducirse de esta situación.
Esta limitación de los operativos de prevención se ha puesto de manifiesto los dos últimos fines de semana. Con anterioridad, el Subsector de Tráfico de Burgos -según las notas de prensa de la Comandancia- llevaba a cabo entre las 700 y las 1.000 pruebas de alcohol y una veintena de drogas entre viernes y domingo. Pues bien, las primeras se han mantenido y las segundas han desaparecido. El fin de semana del 12 y 13 sí tuvo lugar una.
¿Cuando volverá la normalidad? Puede demorarse días o semanas. Raúl Galán confía en que el problema se solucione «a la mayor brevedad». Lógico, porque la Jefatura Provincial y la Guardia Civil habían emprendido una cruzada en los últimos tiempos contra la droga en la conducción. El pasado año las denuncias por conducir bajo los efectos de sustancias estupefacientes se dispararon un 28,3% sobre las del ejercicio anterior. Los agentes del Subsector de Tráfico de la Guardia Civil pusieron 689 multas, por las 537 de todo 2017. La diferencia es más llamativa aún si se tiene en cuenta que el número de pruebas efectuadas creció pero, ni mucho menos, en la misma proporción. Los efectivos de la Benemérita llevaron a cabo en 2018 un total 2.046 tests, un 4,7% más que en el ejercicio precedente.
Las pruebas de droga siguen siendo, eso sí, selectivas, al contrario que las de alcoholemia, que son aleatorias. En las primeras, los agentes observan antes si el conductor presenta síntomas y, si es así, es cuando le hacen pasar el test de sustancias.