Un primer año de sobresalto

I.P.
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Los primeros meses tras tomar posesión son de tanteo y acabar obras. Después, la crisis de la covid-19 paralizó la actividad y frenó nuevos proyectos. Los alcaldes califican el año de «duro»

Silvia González, alcaldesa de Huérmeces (PSOE) - Foto: Patricia González

A medidos de junio de 2019 se conformaban las nuevas corporaciones tras la celebración semanas antes, el 25 de mayo, de las elecciones municipales. Se ha cumplido pues un año de gobernabilidad de los ayuntamientos, que si bien los primero 9 meses transcurrieron con normalidad, como reconocen los alcaldes, la gestión se vio alterada a partir del marzo con la declaración del estado de alarma a consecuencia de la crisis del coronavirus.
Si siempre es difícil la gestión de los ayuntamientos, sobre todo los que cuentan con menos recursos, pendientes de las ayudas de otras administraciones, de la resolución de convocatorias,  de la licitación de obras o de asesoramiento, más aún lo ha sido este primer año de legislatura, que los alcaldes califican de «duro» y «difícil», y eso que a pesar de todo, aseguran que en los seis primeros meses se trabajó con seriedad y se fueron sacando adelante muchos de los proyectos heredados de la corporación anterior. Fue el momento de culminar algunas obras que ya se habían iniciado y tramitar otras que quedaron sobre la mesa con la convocatoria de elecciones municipales.
En esos primeros 6 meses, muchas corporaciones aprobaron sus presupuestos, otros habían iniciado expedientes que se paralizaron,  como licitaciones de obras que comienzan ahora a retomarse.

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