La Catedral contará con un plan de riesgos

C.M.
-
La Catedral contará con un plan de riesgos

Será el primero en un bien Patrimonio de la Humanidad. La Junta encarga la redacción del documento a una experta que lo hará en cuatro meses

El incendio de Notre Dame de hace dos meses hizo saltar todas las alarmas sobre la vulnerabilidad de los edificios históricos y los bienes que albergan en su interior y más si están declarados Patrimonio Mundial, lo que los hace únicos. La Catedral de Burgos es uno de ellos y por ello contará con el primer plan de salvaguardia, que servirá de proyecto piloto para poder aplicar en otros inmuebles histórico-artísticos de Castilla y León.

La Dirección General de Patrimonio Cultural de la Consejería de Cultura y Turismo ha adjudicado su redacción a la experta María Jesús Cabezudo Rodríguez por un importe de 3.363 euros y un plazo de ejecución de cuatro meses. La iniciativa se lleva a cabo en coordinación con el Cabildo y el Servicio de Extinción de Incendios del Ayuntamiento, que se ha encargado de identificar los puntos críticos (en los que hay papel, madera o telas y las dependencias en las que hay calderas, instalaciones eléctricas y acometidas de agua), las medidas de seguridad de las que dispone el templo y la relación de obras de arte.

La elaboración de este plan de salvaguardia se incluye dentro de un estrategia de prevención y actuación ante situaciones de emergencias en el patrimonio cultural que promueve la Consejería de Cultura desde hace más de una década. El Plan Pahis 2020  contempla un programa específico de seguridad y protección que incluye medidas de prevención, de formación y preparación de cuerpos especializados técnicos y protocolos de actuación en situaciones de emergencia.

El hecho de que la Catedral de Burgos será el primer bien incluido en la lista de Patrimonio Mundial  de la Comunidad (1984) y la conmemoración del VIIICentenario de la Catedral en el 2021 han sido determinantes para que el primer plan de salvaguardia sea el de este monumento.

La seo ya cuenta con un amplio sistema de medidas preventivas pasivas como la supresión de conducciones eléctricas cercanas a los retablos, pararrayos de última generación, detectores de humo y extintores. Sin embargo, se completan con este plan que contempla tres fases: la redacción, que se prevé que concluya a finales de este año, la implantación y la formación y preparación del personal asignado como agentes del mismo. En toda ellas participando activa y coordinadamente los gestores del inmueble, los agentes de intervención en emergencias y los técnicos de patrimonio.

UN INSTRUMENTO ACTIVO.

Desde la Consejería de Cultura ponen de manifiesto que el plan será un instrumento técnico siempre activo, en el que se irá detallando la información puntual y actualizada sobre posibles obras en ejecución, traslado o movimiento de bienes y otras circunstancias que incidan en el templo y sus bienes culturales. Su objetivo fundamental es la definición y desarrollo de medidas preventivas para proteger el patrimonio cultural, inmueble y mueble – incluyendo el de uso litúrgico, el patrimonio documental y las instalaciones museográficas-, frente a los sucesos y consecuencias derivados de una situación de emergencia por circunstancias sobrevenidas.

[más información en la edicón impresa]